CONCLUSIONES
Luego de analizar cada uno de los nueve modelos seleccionados, se encontró que el modelo
Intellectual Capital Model y el modelo de Dirección Estratégica por Competencias cumplían a
cabalidad con los requerimientos de las dimensiones humana y relacional teniendo como
base la efectividad de los indicadores en el desarrollo estratégico de la organización y la
formación y experiencia del personal para cuantificar los resultados obtenidos, Sin embargo,
se sugiere la utilización del modelo Balanced Score Card para cubrir los aspectos
estructurales que requiere la medición del capital intangible.
Se comprobó que existe una relación directa entre el sistema de aseguramiento de
calidad, en particular entre el estándar iberoamericano de calidad para la educación virtual y
las dimensiones de capital intelectual, lo cual puede ser gestionado de manera sistemática
para la diferenciación, la generación de valor agregado y el cumplimiento de las promesas
por parte de la educación como un bien meritorio.
El estándar Iberoamericano se tienen indicadores financieros que serán el resultados
de la gestión del capital intangible y capital tangible (recursos y alianzas y la infraestructura
física y tecnológica) mediante indicadores como el porcentaje de gastos realizados sobre los
presupuestados, payback definido como el tiempo que se tarda en recuperar la inversión, el
retorno sobre la inversión, la relación costo beneficio, el grado de utilización de la capacidad
instalada y la gestión financiera que permite la mejora continua.
Algunos de los elementos que pueden ser aplicables a las instituciones de educación
superior desde la visión de Bueno et al., (2008) son la identificación desde la reflexión los
activos intangibles que agregan valor, que para el caso son los que permitan la acreditación;
por otra parte, el diseño de indicadores numéricos para la medición y el seguimiento periódico,
incluir en las directrices y planes de desarrollo estrategias que permitan gestionar el capital
intangible e incluir en los reportes otros indicadores de tipo no financiero que explican el
comportamiento financiero de organizaciones que gestionan y producen conocimiento.
Por otra parte, en el diseño de los indicadores se debe tener como premisa que serán
medidos y deben permitir el análisis desde una línea de base, además de ser situados en el
sistema para hacer comparativos y demostrar que existe un valor agregado (Demuner et al.,
2016) y su aporte en la transferencia de conocimiento que permita un real impacto en sus
ámbitos de desarrollo (Galleguillos & Silva, 2021).
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Demuner Flores, M. del R., Nava Rogel, R. M., & Mercado Salgado, P. (2016). Alternativas
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