Septiembre, 2023
Vol. 7, No. 16, 113-126
https://doi.org/10.53877/rc.7.16e.20230915.9
Revista multidisciplinaria
e-ISSN: 2602-8247
www.retosdelacienciaec.com
TRATAMIENTO DE UN CASO DE TRASTORNO POR
ATRACÓN
TREATMENT OF A BINGE EATING DISORDER
Georgina Pimentel
1
Recibido: 2023-06-01 / Revisado: 2023-06-20 / Aceptado: 2023-07-15 / Publicado: 2023-09-15
RESUMEN
El trastorno por atracón conocido también como Binge eating disorder, es un trastorno de la
conducta alimentaria caracterizado por la ingesta compulsiva de alimentos acompañada de
una sensación de pérdida de control. Es el más frecuente de los trastornos de la conducta
alimentaria, generando graves consecuencias y limitaciones a nivel físico y emocional para
quienes lo padecen. A continuación, se presenta el tratamiento psicoterapéutico de un caso
clínico, con el objetivo de reducir los síntomas clínicos presentados por una paciente de 30
años de edad diagnosticada con Trastorno por Atraacón. La metodología utilizada fue la de
Psicoterapia Breve Estratégica, modelo integrativo. Los resultados arrojaron que se logró una
remisión de los síntomas clínicos. Se concluye que la intervención terapéutica del presente
caso evidenció eficacia en el tratamiento de este trastorno, logrando en 14 sesiones, la
remisión completa de los síntomas clínicos y los objetivos terapéuticos planteados.
Palabras clave: trastorno por atracón, psicoterapia breve estratégica, tastorno de la
conducta alimentaria, psicoterapia, binge eating disorder.
ABSTRACT
Binge eating disorder is characterized by compulsive overeating accompanied by a sense of
loss of control. It is the most common eating disorder, causing serious physical and emotional
consequences and limitations for those who suffer from it. The following is the treatment of a
clinical case, aiming to reduce the clinical symptoms presented by a 30-year-old patient
diagnosed with Binge Eating Disorder. The methodology used was Brief Strategic
Psychotherapy, an integrative model. The results showed that remission of clinical symptoms
was achieved. In conclusion, the therapeutic intervention demonstrated efficacy in the
treatment of this disorder, achieving complete remission of the clinical symptoms within 14
sessions.
Keywords: binge eating disorder, anxiety, brief strategic psychotherapy, eating
disorder, loss of control, weight gain.
1
Psicóloga, psicoterapeuta. Centro de Psicoterapia Breve Estratégica. Perú. georginapimentel@hotmail.com /
https://orcid.org/0000-0002-4907-3193
Forma sugerida de citar: Pimentel, G. (2023). Tratamiento de un caso de trastorno por atracón. Revista Científica
Retos de la Ciencia. 7(16). 113-126. https://doi.org/10.53877/rc.7.16e.20230915.9
Tratamiento de un caso de trastorno por atracón
Revista Científica Retos de la Ciencia. 7(16), pp. 113-126.
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INTRODUCCIÓN
El trastorno por atracón, también conocido como Binge Eating Disorder, es un trastorno de la
conducta alimentaria que ha ganado reconocimiento en los últimos años debido a su
prevalencia y sus impactos significativos en la salud física y emocional de las personas que
lo padecen. La importancia de estudiar y analizar casos clínicos de trastorno por atracón
radica en la necesidad de comprender mejor esta condición, sus causas, ntomas y posibles
tratamientos. Los casos clínicos proporcionan información invaluable sobre la experiencia
personal de los individuos afectados, permitiendo a los profesionales de la salud profundizar
en sus desafíos específicos y encontrar enfoques terapéuticos efectivos. Además, el análisis
de casos clínicos puede ayudar a identificar patrones comunes, factores de riesgo y posibles
intervenciones para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por este trastorno.
A través de la investigación y el estudio de casos clínicos, se puede contribuir al
desarrollo de mejores estrategias de diagnóstico, prevención y tratamiento del trastorno por
atracón, con el objetivo final de mejorar la salud y el bienestar de quienes lo padecen. El
trastorno por atracón (TA), también llamado Binge Eating Disorder, es una alteración de la
conducta alimentaria que puede afectar a personas de cualquier edad (Morales, 2015). El TA
se caracteriza por episodios donde se ingesta una cantidad de alimentos superior a la que la
mayoría de las personas ingerirían (Hudson, 2007; Cebolla, 2012). Las personas
experimentan un sentido de pérdida de control, llevándolos a una ingesta compulsiva por un
tiempo aproximado de dos horas. En un atracón, un paciente puede llegar a ingerir una
cantidad enorme de calorías, alcanzando en algunos casos 20,000 kcal (López, 2021). Entre
todos los trastornos de la conducta alimentaria en población obesa, este trastorno es el más
frecuente, tanto en adultos como en niños. (Raevuori, 2009; Cebolla, 2012; López, 2021)
La primera descripción de patrones de alimentación anormal (atracones) en población
con sobrepeso y obesidad fue realizada en 1951 por Hamburger, quien describió un tipo de
hiperfagia en obesos, que se caracterizaba por un deseo compulsivo e incontrolable por la
comida, entre ellos especialmente los caramelos, helados y otros dulces (Guisado y Vaz,
2001; Ortiz Montcada, 2019).
En 1959, el psiquiatra americano, Albert Stunkard, identificó que un grupo de pacientes
obesos presentaban significativos problemas de atracones, seguidos de sentimientos de
malestar, culpa e intentos fallidos para hacer dieta, todo ello sin conductas compensatorias,
como vómitos, laxantes, diurticos, ejercicio fsico (Guisado y Vaz, 2001; Hernndez
Rodrguez y Ledón Llanes, 2018).
Sin embargo, este hecho fue olvidado durante mucho tiempo y hasta 1980 se detectó
que una cuarta parte de los obesos que acudan a programas de reducción de peso
presentaban atracones, y que algunos obesos mostraban problemas psicológicos y otros no,
por lo tanto, a partir de ah comienza el estudio sistemtico del problema (Fairburn y Wilson,
1993; Ortiz Montcada, 2019). No obstante, el atracón como una conducta patológica fue
formulado con la aparición del Manual Diagnóstico y Estadstico de los Trastornos
Psiquitricos en su tercera edición (DSM-III, Asociación Americana de Psiquiatra [APA],
1988). El atracón en el DSM-III era considerado un criterio diagnóstico ms de la bulimia
nerviosa (BN) (Marcus, 1999; Hernndez Rodrguez y Ledón Llanes, 2018).
Más allá, Spitzer y su equipo hicieron un aporte significativo donde realizaron dos
estudios multicntricos cuyos resultados sirvieron para definir las caractersticas clnicas del
trastorno por atracón y su diferenciación de la bulimia nerviosa. Estos estudios contribuyeron
a la inclusión del trastorno por atracón en el DSM-IV. Aunque finalmente, se incluyó en el
apndice de criterios y ejes propuestos para estudios posteriores, dado que otros autores
sealaron que la evidencia emprica no era suficiente para su inclusión como entidad
diagnóstica (Fairburn, Welch y Hay, 1993; Morales, 2015). Fue en el ao 2013 donde el
Trastorno por Atracón (TA) se incluyó dentro del DSM-5 en el apartado de trastornos de la
conducta alimentaria y de la ingesta de alimentos, siendo reconocido como una categora
independiente (Raevuori, 2009; Hernndez Rodrguez y Ledón Llanes 2018).
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Segn los criterios diagnósticos propuestos en el DSM-5, un atracón se define por comer en
un período determinado de tiempo, grandes cantidades de comida, mayor a lo que otras
personas comeran en un periodo similar y bajo circunstancias parecidas, siendo esto
acompaado por sensación de descontrol (Hernndez Rodrguez y Ledón Llanes 2018). El
mismo establece que durante la mayoría de los episodios de atracones, están presentes por
lo menos tres de estos indicadores:
a) Se come mucho más rápido que de costumbre.
b) Se come hasta sentirse incómodamente lleno.
c) Se ingieren grandes cantidades de comida sin sentir hambre.
d) Se comen grandes cantidades de alimentos durante el a sin planificación de horario
para ello.
e) Se ingiere a solas por sentir vergüenza respecto a la cantidad de alimento ingerido.
f) Se siente disgustado consigo mismo, deprimido o muy culpable por haber comido en
exceso.
Este trastorno es más frecuente en mujeres con mayor peso corporal (Lezama Reyes, 2020).
Muchas presentan obesidad, fluctuaciones en el peso, grandes dificultades para perder peso
y mantener el peso perdido (López, 2021). La ingesta de comida se basa en las comidas de
grasa, dulces y comida rápida, a diferencia de otros trastornos de la conducta alimentaria que
aumenta el consumo de todo tipo de comida (Hernndez Rodrguez y Ledón Llanes, 2018).
Las caractersticas de los pacientes con trastorno de atracón son las siguientes: deterioro en
el trabajo y funcionamiento social, exceso de preocupación por su cuerpo/figura y su peso,
psicopatologa general, mucho tiempo de la vida adulta haciendo dieta, antecedentes
depresivos, abuso de alcohol/drogas, tratamiento por problemas emocionales, historia de
obesidad severa (BMI>35), inicio precoz del sobrepeso e inicio temprano para seguir dietas
(Guisado y Vaz, 2001; Morales, 2015).
En cuanto a la edad de inicio del trastorno, se estima cerca de los 20 aos. La
Asociación Americana de Psiquiatra aade que, adems de iniciarse habitualmente en la
adolescencia y en la edad adulta temprana, el TA tambin puede empezar a una edad adulta
ms tarda. Se estima que la persistencia de la enfermedad en TA es de 4.3 aos (Escandón-
Nagel y Garrido-Rubilar, 2020). Respecto a los factores etiológicos, la mayora de los
investigadores hablan de la importancia de la restricción diettica como potenciador número
uno de los atracones en presencia de desinhibidores especficos, tales como disforia, ingesta
de alcohol, comidas apetitosas para el paciente, violación de una dieta (Guisado y Vaz, 2001;
Hernndez Rodrguez y Ledón Llanes, 2018). Otros investigadores los describen como
impulsivos sin capacidad de autocontrol, siendo en este caso, los atracones un sntoma de
un descontrol de impulsos (Guisado y Vaz, 2001; Ortiz Montcada, 2022).
El atracón ha ido incrementando su presencia rpidamente. Su crecimiento de forma
alarmante, y por delante de la bulimia y la anorexia nerviosa, llevan a considerarlo un
problema de salud de gran prevalencia a comienzos del siglo XXI (Cuadro y Baile, 2015).
Hasta el momento, se estima que en México su prevalencia es de 1.6%, de los cuales 60%
son mujeres y 40% son hombres, pertenecientes a cualquier nivel socioeconómico y a todas
las edades, aunque es más común en adultos (Morales, 2015). En los Estados Unidos, el
primer estudio de prevalencia de TA realizado en 1992 concluyó que este trastorno se da en
el 30,1% de quienes se encuentran en programas para la reducción de peso vs. el 2% de la
población general (Escandón-Nagel y Garrido-Rubilar, 2020; Hernndez Rodrguez y Ledón
Llanes, 2018).
Otras investigaciones más recientes en los Estados Unidos reflejan el alcance de los
trastornos que ocurren, teniendo como resultado una prevalencia más alta de trastornos por
atracón (Ortiz Montcada, M. R. 2019). Por ejemplo, en la investigación realizada en el año
2007 en Estados Unidos, se encontró que un porcentaje significativo de las mujeres había
padecido de anorexia, bulimia o trastorno por atracón en algún momento de sus vidas. Las
tasas reportadas fueron del 0.9% para la anorexia, 1.5% para la bulimia y 3.5% para el
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trastorno por atracón en las mujeres. En cuanto a los hombres, aunque las tasas son más
bajas, aún se observaron casos de trastornos de la conducta alimentaria, con un 0.3% para
la anorexia, 0.5% para la bulimia y 2.0% para el trastorno por atracón (Bulik, 2006; Hudson,
2007; Ortiz Montcada, 2019). Comparando estos datos con las estadísticas históricas de
Finlandia entre los años 1975 y 1979, se observa una mayor prevalencia de la anorexia en
ese período, con un rango estimado del 2.2% al 4.2% en mujeres y un 0.24% en hombres
(Keshi-Rahkonen, 2007; Raevuori, 2009). Sin embargo, es importante tener en cuenta que
las comparaciones entre diferentes estudios y períodos de tiempo pueden ser difíciles debido
a las diferencias en las metodologías y las muestras utilizadas.
Tomando en consideración los datos disponibles, se estima que aproximadamente
entre el 0.3% y el 0.4% de las mujeres jóvenes y el 0.1% de los hombres jóvenes pueden
sufrir de anorexia. Para la bulimia, las tasas se estiman en alrededor del 1.0% en mujeres
jóvenes y un 0.1% en hombres jóvenes. En cuanto al trastorno por atracón, las tasas son
similares (Hoek y Van Hoeken, 2003; Escandón-Nagel y Garrido-Rubilar, 2020). Este análisis
de los datos revela la prevalencia de los trastornos de la conducta alimentaria,
específicamente la anorexia, la bulimia y el trastorno por atracón, en diferentes poblaciones
y períodos de tiempo, proporcionando una visión general de la magnitud del problema y
destacando la necesidad de seguir investigando y desarrollando intervenciones eficaces para
abordar estos trastornos y promover la salud mental en la sociedad.
En el caso de candidatos a ciruga baritrica, se estima que el 48,3% presenta trastorno
por atracón. Adems, al comparar la prevalencia de TA respecto a Bulimia Nerviosa (BN), un
estudio realizado con una amplia muestra de ms de 24 mil personas mayores de 18 aos,
utilizando la encuesta nacional de salud de la OMS aplicada en 14 pases, arrojó que la
prevalencia de vida es mayor en TA (1,9%) que en BN (1%), detectndose la misma tendencia
al analizar la prevalencia de 12 meses de la enfermedad (Escandón-Nagel y Garrido-Rubilar,
2020).
Por otro lado, en la literatura científica se está encontrando que la psicoterapia está
demostrando ser tan efectiva como el tratamiento farmacológico en el tratamiento de diversos
trastornos emocionales (Bartoli y De la Cruz, 2023; Ceberio y De la Cruz, 2023). La terapia
breve estratégica es efectiva en el tratamiento de los trastornos alimenticios y en especial del
trastorno por atracón. En un estudio, se comparó la eficacia del modelo cognitivo conductual
y la terapia breve estratégica en el tratamiento de los trastornos por atracón, evidenciándose
mejores resultados en la remisión de los síntomas en los pacientes tratados con terapia breve
estratégica (Castelnuovo et al., 2011). En otro estudio realizado en elo 2018, se evaluó el
tratamiento de 60 pacientes Italianas con Trastorno por Atracón y obesidad, concluyendo que
la Terapia Breve Estratégica es más eficaz que la Terapia Cognitiva Conductual en
tratamientos para la remisión de estos trastornos (Jackson et al., 2018). Por último, en un
estudio realizado a un grupo de pacientes que presentaban bulimia nerviosa y trastorno por
atracón, se observó la eficacia de la terapia breve estratégica en el tratamiento de los
síntomas de binge eating y bulimia nerviosa (Pietrabissa et al., 2019). El objetivo del presente
estudio es intervenir terapéuticamente en un caso de trastorno por atracón utilizando la
terapia breve estratégica.
METODOS Y MATERIALES
Metodología cualitativa, estudio de caso no controlado de intervención terapéutica (Roussos,
2007). Este enfoque de investigación se utiliza para comprender y explorar fenómenos
complejos desde una perspectiva holística y contextual. Se centra en la comprensión de los
procesos subjetivos y la construcción de significado del individuo. Esto implica interpretar y
analizar los datos recopilados, buscando patrones, contradicciones y conexiones
significativas en la información recopilada. A través de este análisis, se obtiene una
comprensión más profunda de la experiencia del paciente, se identifican factores clave que
contribuyen al trastorno y se guía el proceso de tratamiento de manera más efectiva. El
objetivo se centra en reducir la sintomatología clínica a través de la aplicación de un
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tratamiento con psicoterapia breve estratégica en un caso de Trastorno por Atracón o binge
eating disorder.
Identificación del Paciente y Motivo de Consulta
La paciente nació y vive en la República Dominicana. Tiene 30 años de edad, soltera, no tiene
hijos y se dedica a ser profesora de primaria. Tiene ocho años trabajando en el mismo colegio.
Empezó a trabajar en la universidad y durante los cuatro años de su licenciatura, desempeñó
el rol de auxiliar educativo. Una vez graduada de la universidad, fue ascendida a profesora.
Es la menor de dos hermanas y es la única que vive con sus padres ya que su hermana se
casó y se mudó de la casa. Los padres de la paciente siempre han sido muy estrictos con la
alimentación, promoviendo hábitos saludables y una dieta equilibrada. Son personas
conscientes de la importancia de llevar un estilo de vida saludable, incluyendo la práctica
regular de ejercicio físico. La imagen corporal también tiene un papel significativo en la familia,
enfatizando la importancia de mantener un peso y apariencia física adecuados. La paciente
viene a consulta porque quiere perder peso y quiere poder manejar su ansiedad por la
comida.
Descripción del Caso
La paciente refiere que desde la adolescencia, siempre ha batallado con el peso. Siempre,
ha estado por encima de la curva normal de peso. Le empezó a afectar cuando entró a la
adolescencia, alrededor de los 13 años. Le afectaba más en momentos donde tenía alguna
actividad social, como un paseo a la playa, una fiesta de cumpleaños o cualquier salida
importante con sus amigos. Cuando le afectaba, ella hacía una dieta o visitaba una
nutricionista, lograba rebajar 5-6 kilos y luego volvía a su peso normal y lo aumentaba. Desde
siempre ha disfrutado comer, pero no sufría de atracones, simplemente disfrutaba la comida
grasosa y detestaba la comida saludable. Los atracones empezaron a surgir hace como 1
año, cuando enta su nuevo trabajo, ella dice que “la desorganización del equipo de trabajo
me ha puesto muy ansiosa y producto de esto, me pongo a comer cómo si no hay final”.
Las dificultades de su nuevo centro laboral, caracterizados por constantes cambios,
falta de organización, falta de planificación por parte de los directivos del centro educativo y
una alta rotación de personal son aspectos que afectan la estabilidad de la paciente. Esto le
causa mucha ansiedad a ella, primero, porque no quiere quedar mal y siempre tiene que
entregar las cosas rápidamente, y segundo, porque ella es muy planificada, ella planifica
absolutamente todo en su vida (excepto la comida).
Ha estado con más de 7 nutricionistas, se ha inscrito en casi todos los gimnasios del
pas, dice que “siempre empiezo y nunca termino.” Cuando empieza, va bien por los primeros
das, luego refiere “me desespero porque me siento demasiado ansiosa por el trabajo,” esto
la lleva al atracón y vuelve al círculo vicioso descrito anteriormente.
Diagnóstico operativo:
La paciente refiere que la ansiedad la lleva a comer. Ella manifiesta: cuando siento que tengo
mucha carga de trabajo, me provoca ansiedad,” El comportamiento sintomático se da en el
contexto de su automóvil, mientras retorna agobiada del trabajo. En la secuencia interactiva
del síntoma, el sentir que ha tenido mucha carga en el trabajo la lleva a los episodios de
ingesta de comida. “me merezco satisfacerme con comida, con mucha comida hasta que est
completamente llena, sin poder moverme.Se dice tambin “no aguanto la ansiedad, necesito
comida” me imagino esa caja entera de pizza bien caliente”, “es momento de aonarme
(darse cario) y que “estoy tan cansada que no tengo energa para pensar.” mantiene los
pensamientos hasta que se desvía para ir a comprar la comida. A veces, compra hamburgués
y otra veces, helado. Llega con desesperación, como si se fuese acabar la comida en el
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mundo.” Ella dice que esta satisfacción “es un premio que me merezco por mi largo da en el
trabajo”. Compra una cantidad exagerada y se la come entre los semforos, y dice “me lo
como tan rpido que a veces ni lo disfruto.” Inmediatamente desde que termina de comer, se
siente avergonzada y con sentimientos de culpabilidad.
Llega a la casa y su madre le ofrece comida, ella, avergonzada de lo que hizo, le miente
diciéndole que acaba de merendar y que no tiene hambre. Luego entra en su habitación a
sentirse culpable.
A nivel de pensamiento el patrón recursivo de la paciente, se caracteriza por un diálogo
interno negativo, en donde se descalifica, sintiéndose culpable y cuestionándose por haber
ingerido muchos alimentos. Ella se dice: “¿por qu lo hiciste? ¿Por qu tienes que hacer eso
siempre?” “¿por qu hice eso, que mal me siento, doy asco…” Esa culpabilidad la lleva a
sentirse aún más ansiosa y ordena helado para comérselo mientras ve Netflix. Al día
siguiente, la culpabilidad aumenta tanto que, en vez de llevarla a seguir comiendo, la lleva a
ayunar. Permanece por dos a tres días, en los que se cuestiona constantemente, con
pensamientos intrusivos y frecuentes que menoscaban su autoestima. Esto la lleva a
permanecer más firme con su dieta. Pero esto le dura dos o tresas, porque todo esto hace
que se pase el día mal humorada, llevándola a la desesperación, entre la falta de comida y la
ansiedad del trabajo, vuelve nuevamente al atracón. Repitiéndose el ciclo recursivo.
Respecto a la intensidad percibida, manifiesta que cuando se encuentra al borde de la
desesperación es un 10, en el ISE (indicador subjetivo de estrés), lo que hace que termine
en un episodio de atracón.
Respecto a las excepciones, la paciente manifiesta que en algunas ocasiones los días
sábados y los domingos no se dan los episodios de atracón. Los sábados no tiene la presión
de estar a dieta porque ella dice: “estoy relax, es fin de semana” y tampoco tiene la presión
del trabajo, así que come moderadamente. No come saludable pero no hace atracones. Los
domingos siempre salen a comer, ella entiende que, por estar en un restaurante, ella debe
aprovechar y comer lo que le apetezca del menú. No lo hace tipo atracón, si no que se come
la porción del restaurante y listo. Ella sale a comer con sus padres quienes no le dicen nada
sobre el tema. No obstante, cuando va la hermana, ella trata de comer más saludable ya que
su hermana es súper saludable.
Entre las soluciones intentadas, ha hecho dietas con una nutricionista naturalista, pero
el tipo de comida que le ponían, no le gustaba. Ha intentado también hacer dietas, en las que
solo ingería solo jugos, y también dietas exclusivas de comida que ya viene lista, empacada
en sobres. Pero todo esto lo único que logra es que se desespere aún más, lo que la lleva a
tener hambre y empezar con el atracón nuevamente. Ella menciona “he hecho de todo ya,
pero nada me funciona”.
Se ha constituido una estructura del comportamiento sintomático caracterizada por un
ciclo repetitivo de ayuno atracón, que la ha llevado a aumentar 20 kilos en los últimos meses.
Intervención Terapéutica
Para el presente tratamiento, se acordaron las siguientes metas terapéuticas con la paciente:
o Rebajar 25 Kilos (77 lbs.) en un año.
o Hacer ejercicios 3 veces por semana.
o Tener autocontrol sobre su ansiedad para evitar los atracones.
Los objetivos que se establecieron como terapeuta fueron dos:
Eliminar el patrón recursivo del comportamiento sintomático de los episodios de atracón.
A nivel cognitivo y comportamental.
Reducir la sintomatología clínica asociada al trastorno.
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Para el diseño terapéutico se seleccionaron y aplicaron las siguientes técnicas de
intervención:
o Prescripciones directas
o Pregunta del Milagro
o Bitácora Reflexiva
o Metáforas
o Re encuadre
o Integración de Partes
o Hipnosis
Para el desarrollo del proceso de intervención terapéutica se siguieron las cuatro fases del
protocolo establecido por Nardone y Portelli (Nardone y Portelli, 2012).
Desarrollo del proceso terapéutico:
Se inició buscando identificar el motivo de consulta y la meta terapéutica a lograr, se generó
contexto. Posteriormente se realizó el diagnóstico operativo, identificando los patrones y la
estructura del comportamiento sintomático. A nivel de comunicación terapéutica se estableció
un buen clima de confianza y colaboración con la paciente.
Se le prescribió que registre la estructura del comportamiento sintomático (Descripción
del comportamiento, frecuencia, duración, hora del día, secuencia interaccional, secuencia
cognitiva, lugar, indicador subjetivo de estrés y las emociones que lo acompañan). Para poder
medir su progreso, se le pidió que registre cada día, en una hoja de cálculo, su índice subjetivo
de estrés (ISE).
Una vez identificado el funcionamiento de la estructura del patrón recursivo del síntoma,
el objetivo fue modificar dicha estructura para lo cual se utilizó una serie de técnicas desde la
pregunta milagro, el empleo de las metáforas y las prescripciones de comportamiento.
Entre las primeras estrategias de intervención se empleó terapéuticamente el lenguaje
metafórico. Para ello en consulta la paciente realizó una metáfora del atracón, identificándola
como la “bestia desencadenada”. Se le pidió que llevara esa bestia a una imagen, que le
pusiera figura, color, luz y que la construya como se la imagina. Mediante un proceso
hipnótico la llevamos a que empiece a ver, a sentir y a escuchar esa “bestia desencadenada”.
El objetivo de esta estrategia terapéutica fue poder darle forma, nombre y color. De esta
manera “el atracón” deja de ser algo abstracto y se convierta en algo concreto, palpable, con
forma y, por lo tanto, gestionable y modificable.
El empleo del lenguaje metafórico facilitó el proceso terapéutico, ya que posteriormente
se le pudo transferir a la besta” a travs de un reencuadre sentimientos de amor, alegra,
paz. Se trabajó con técnicas que emplean la causalidad final (De la Cruz, 2021 a). Realizando
conexión a futuro, y a través de la hipnosis permitiendo que la paciente se visualice
“controlando la bestia desencadenada” y transformndola en una imagen ms placentera y
amigable. Ella manifiesta que la transformó en un “cachorrito suave”.
Se intervino terapéuticamente, también a nivel cognitivo, modificando la estructura del
patrón recursivo de pensamiento. A travs de la hipnosis y el reencuadre se le puso una soga
de cadena corta a la bestia” de esta manera, la paciente podra controlarla
Empezó a modificar un diálogo interno, con el que la paciente podía dominar a la
“bestia”. La paciente empezó a usar el siguiente dilogo: “Tranquila Bobby, no me vas a
dominar hoy, acustate a dormir que hoy no es tu da…” Adicionalmente y con el objetivo de
modificar el contexto y la secuencia interaccional del comportamiento sintomático, se le
prescribió que colocara dicha frase y otras relacionadas a los recursos de la paciente en el
tablero del carro. De esta manera el patrón cognitivo empezó a modificarse, semana tras
semana, se iba incluyendo las frases que habían resultado ser más efectivas, reforzando lo
avanzado y fortaleciendo los recursos personales de la paciente con hipnosis. Conforme
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pasaban las semanas la “bestia” se fue poniendo ms pequea cada vez, hasta convertirse
en “un cachorro pequeito suavecito”.
Otra de las estrategias terapéuticas que permitieron un cambio de segundo orden fue
el empleo del re-encuadre. De esta manera la paciente reinterpretó la conducta no deseada,
asociada con el atracón, percibiéndola desde un punto de vista positivo, encontrándole su
utilidad. Ella encuentra que el “atracón” busca darle cario, De esta manera, la paciente
cambió la mirada hacia la conducta, viéndola desde una óptica más optimista, no como un
enemigo con el cual luchaba. Esta maniobra terapéutica facilitó la búsqueda de opciones que
pudieran sustituir esa conducta no deseada.
Luego del reencuadre las alternativas que ella escog en sustitución del
comportamiento sintomático tenemos: para cumplir con la misma intención positiva, que, en
este caso, era darse cariño, fue tomarse un café frío.
Ella expresó que le encanta el café y también identificó su lugar favorito para tomarse
un café. Se determinó también que ella empezaría a caminar a las 6:00PM, justo antes de la
hora de cena, los lunes, martes y miércoles, por 45 minutos cada día, para ir subiéndole 5
minutos a la semana hasta llegar a 60 minutos por día.
Otro comportamiento alternativo al atracón era escuchar msica de los 80’s. Ella
expresa que esa msica “le da nimos, la pone contenta, es su tipo de msica favorita.” Le
encanta esta música porque cuando estudiaba en la universidad, se volvió a poner de moda
y siempre que sala a restaurantes y bares, la pasaba mejor cuando era msica de los 80’s.
Se le incluyó en el plan de acción, escuchar msica de los 80’s, todos los das, al salir del
trabajo en el carro. Esto con la finalidad de seguir rompiendo la secuencia interaccional. Una
de las creencias limitantes identificadas a la hora de explorar la situación con los ejercicios
era que antes de los ejercicios, ella ya estaba en “modo avión”, era una hora donde ya estaba
cayendo el sol y ella entenda que haba que ponerse la pijama.”. Por lo tanto, tambin se
incluyó escuchar esta música justo antes de subirse en la caminadora, poner una alarma para
las 5:45PM con esta música, luego de ahí, seguir escuchándola hasta las 6:00PM, que es la
hora de subirse a la caminadora. Esto con la finalidad de romper la secuencia interaccional
que ocurre justo antes de subirse a la caminadora.
Durante las 14 sesiones del proceso de tratamiento, la paciente logró bajar 15 kilos.
Terapéuticamente se empezó a consolidar y fortalecer la autonomía de la paciente. Repasar
estrategias de acción y estrategias cognitivas que le habían funcionado durante las sesiones.
Algunas de estas fueron, por ejemplo, ella expresó que a veces la msica de los 80’s la
animaba tanto, que en vez de ponerse a ver Netflix mientras caminaba, continuaba su playlist
de los 80’s. Conversamos sobre las capacidades adquiridas, por ejemplo, comer ms lento
era una capacidad inexistente. Se le prescribió ejercicios de respiración de 10 minutos antes
de comer, donde aprovechaba y daba las gracias por los alimentos. También poner el reloj
para irse midiendo, asegurándose que no podía terminar de comer antes de
aproximadamente 20 minutos. Por último, tomar un vaso de agua media hora antes de
empezar a comer. Esto con el objetivo de calmar la sensación de hambre y así comer más
calmadamente.
En un seguimiento programado del caso, tres meses después, la paciente se veía más
delgada, ella manifestó haber bajado un total de 13 kilos adicionales a los 15 que ya había
bajado durante el tratamiento. Durante ese período, menciona que el ISE nunca ha sido más
de 2 o 3 por día, y considera que son niveles completamente controlables. Manifiesta que
cuando se sale de su plan alimenticio, ha sido completamente consciente, ya sea porque
tiene alguna ocasión especial o está con más personas, indicándonos que no le dan
sentimientos de culpabilidad ni se siente avergonzada. Ella simplemente acepta que
intencionalmente deseaba eso en ese momento, o “que eso fue lo que le tocó” y al da
siguiente, continua su plan normal, sin restringirse más de la cuenta ni hacer más ejercicios
de los programados. Se siente tranquila y en paz, ya no presenta los pensamientos intrusivos,
ni el comportamiento compulsivo de atragantarse y llenarse de comida.
Georgina Pimentel
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RESULTADOS
La paciente ha logrado controlar su atracón, ha cambiado su forma de percibir la comida, por
lo tanto, ha mejorado su relación consigo misma. Se dio cuenta que la ansiedad del trabajo
era una simple excusa para justificar sus atracones. También se dio cuenta que todo es un
proceso, que, porque hoy no haya cumplido expectativas, no significa que debe sentirse
culpable y/o avergonzada. Ella manifiesta: “Todo lo contrario, es una oportunidad de
aprendizaje, de evaluar lo que está bien, lo que está mal y lo que puedo cambiar”. Considera
que perder peso es un proceso largo y que, si ella desea que sea sostenible en el tiempo,
“debe ser tomado con calma, sin prisas, un da a la vez.”
Una de las tareas que se le pidió a la paciente fue que registre el indicador subjetivo de
estrés. La paciente empezó el proceso terapéutico con un ISE de 10. Al finalizar el proceso
el ISE llega a dos y ocasionalmente llega a tres. Manifiesta que es totalmente manejable, a
mismo menciona que ya no existe el atracón ni el deseo de hacerlo. Cuando siente el deseo
de comerse algo, se lo come con moderación, o espera hasta el domingo para comérselo.
Ella ha designado los domingos como “mi da de cheat meal” y as tener un rgimen ms
balanceado, que al final, no la haga desesperarse.
La paciente empezó con 99 kilos y para la última sesión había llegado a los 79 kilos. En
el seguimiento de los seis meses posteriores al tratamiento, había llegado a 71 kilos, bajando
un total de 26 kilos. Dice que se siente “cómoda con el peso” ahora mismo, que lo importante
es que no tiene los atracones de antes y “ya no existe la bestia desencadenada”.
En el cuadro a continuación, se puede evidenciar como el peso fue bajando.
Gráfico 1
Registro Semanal del Peso Corporal de la Paciente
El gráfico muestra el progreso de la paciente en términos de su peso corporal a lo largo del
tiempo, desde el inicio del tratamiento hasta el seguimiento posterior de seis meses. Podemos
observar que la paciente comenzó con un peso inicial de 99 kilos y, a lo largo de las sesiones
de terapia, logró reducir su peso hasta alcanzar los 79 kilos para la última sesión. Este
descenso de 20 kilos durante el período de tratamiento indica un progreso significativo en el
manejo del peso y sugiere que la intervención terapéutica fue efectiva para abordar el
trastorno por atracón y ayudar a la paciente a alcanzar sus objetivos relacionados con el peso.
El seguimiento posterior de seis meses revela una disminución adicional en el peso de
la paciente, llegando a los 71 kilos. Esto muestra que la paciente continuó progresando
incluso después de finalizar el tratamiento y sugiere que los cambios implementados durante
la terapia se mantuvieron a largo plazo. Más allá, es importante tener en cuenta que el análisis
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Peso Corporal en Kilos
Peso Corporal en Kilos
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del gráfico se centra exclusivamente en el aspecto numérico del peso corporal y no aborda
otros aspectos relevantes para la salud, como la composición corporal, la salud metabólica o
la relación con la alimentación y el bienestar emocional. Por lo tanto, es fundamental
considerar estos aspectos en conjunto para obtener una imagen completa de la salud de la
paciente.
Discusión y Conclusiones
En el tratamiento del presente caso las emociones que la paciente presentaba y su
intervención terapéutica fue fundamental para el éxito del tratamiento. Esto guarda relación
con algunas investigaciones que mencionan el atracón como fruto de la falta de herramientas
para canalizar emociones, siendo utilizado como una forma de reprimirlas (Stice, 2010;
Morales, 2015). Aunque el atracón logra calmar los afectos negativos por un corto tiempo,
una vez culmina el atracón, produce el efecto contrario, con la aparición de emociones como
la culpa, el fracaso o la vergüenza (Escandón-Nagel y Garrido-Rubilar, 2020). Por ende, los
atracones tienden a mantenerse debido a que neutralizan emociones negativas, distrayendo
a las personas de sus dificultades. Cuando el paciente identifica que falla en su autocontrol
conforme a la ingesta, el peso o su imagen corporal, experimenta una nueva autoevaluación
negativa, lo cual empeora el problema (Escandón-Nagel y Garrido-Rubilar, 2020); Adems,
muchas veces se experimenta ansiedad asociada al miedo a subir de peso. Por otro lado, las
consecuencias a nivel físico, tales como el dolor estomacal y el cansancio, tienden a
incrementar las emociones negativas (Stice, 2010; Ortiz Montcada, 2019).
Adems de estos elementos, también pueden interferir uno o más de los siguientes
factores: Perfeccionismo clnico, autoestima global negativa, intolerancia a los estados de
nimo, insatisfacción corporal, comprobación corporal, alimentación emocional y dificultades
interpersonales (Hudson 2007; Escandón-Nagel y Garrido-Rubilar, 2020).
Otro factor relevante es la dinmica familiar, tal cual en el presente caso, mayormente
en sistemas familiares donde los padres son poco afectuosos y tienen una alta necesidad de
controlar la alimentación. Esto puede desencadenar emociones desadaptativas, generando
una alta vulnerabilidad ante los TCA (Morales, 2015; Escandón-Nagel y Garrido-Rubilar,
2020). También pueden llevar a los individuos a desarrollar creencias distorsionadas sobre
su propio cuerpo y una obsesión por alcanzar estándares poco realistas de delgadez o
perfección física. Este control excesivo puede dar lugar a sentimientos de rebelión, restricción
alimentaria y conductas compensatorias poco saludables, como el atracón. Además, puede
fomentar la creación de patrones de alimentación desordenada y una relación negativa con
la comida.
Los atracones que la paciente presentaba, se daban en contextos de elevado estrés
emocional, sobrecarga laboral y sobre todo, soledad emocional. Estos hallazgos guardan
relación con lo encontrado en algunos estudios que señalan que el atracón no se produce por
una sensación de hambre, se produce en situaciones de malestar, ansiedad e inestabilidad
emocional, y toma acción cuando la persona está en soledad (Hernndez Rodrguez y Ledón
Llanes, 2018). Las personas que experimentan atracones a menudo utilizan la comida como
una forma de hacer frente a sus emociones difíciles o como un mecanismo de escape ante
situaciones estresantes. En lugar de satisfacer una necesidad de nutrición, el atracón puede
servir como una manera de buscar consuelo, aliviar el estrés o llenar un vacío emocional.
Por otro lado, para realizar el diseño terapéutico y seleccionar las técnicas terapéuticas
a utilizar, fue imprescindible identificar la estructura del comportamiento sintomático, su
secuencia cognitiva y su secuencia interaccional, para poder introducir entropía con más
precisión y así lograr desestabilizarlo (Nardone y Portelli, 2017). Esto es un aspecto muy
importante según el modelo de Psicoterapia Breve Estratégica. Para identificar esta
estructura y sus secuencias, se debe conocer el contexto donde se presenta el síntoma, las
personas que están presente, el lugar donde se da, la frecuencia, la intensidad, la duración,
emociones que lo acompañan, entre otras (De la Cruz, 2021b; De la Cruz Gil, 2023). Este
análisis de la estructura de comportamiento implica examinar de cerca los patrones y las
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interacciones entre los diferentes elementos del comportamiento problemático. Esto puede
incluir identificar las acciones específicas, las creencias subyacentes y las consecuencias
negativas asociadas con el comportamiento problemático.
Para el éxito del presente caso, el hecho de haber establecido y construido una buena
relación terapéutica, permitió transmitir confianza y cimentar un adecuado sistema
terapéutico. Esto está en relación a lo mencionado por De la cruz, quién señala que la
formación de un adecuado sistema terapéutico basado en el respeto por el consultante, es
muy importante para alcanzar el éxito terapéutico. Terapeuta y consultante co- evolucionan
conjuntamente (De la Cruz Gil, 2021a). Crear este vínculo con el paciente es otro aspecto
muy importante, no solamente en la Terapia Breve Estratégica, si no en todos los modelos
de Terapia. Por lo tanto, haber dedicado las primeras sesiones a conocer el motivo de
consulta, generar contexto, identificar patrones y sus estructuras, obtener buen clima,
confianza y colaboración fue una gran parte del éxito del tratamiento.
Por otro lado, tomando en cuenta que parte del problema son las soluciones intentadas
fallidas, en el presente caso, se lograron identificar estas soluciones intentadas para
posteriormente bloquearlas hasta eliminarlas, y dejar de alimentar el problema. De esta
manera se le prescribió que dejará de ayunar y de hacer dieta, de la manera como lo venía
haciendo. Esto solo incrementaba los episodios de atracón.
La estratagema de cortar con las soluciones intentadas, es importante para la terapia
breve estratégica, ya que permite interrumpir el patrón que alimenta el problema (De la Cruz,
2023). Para la terapia breve estratégica, los intentos de solución alimentan el problema
(Nardone, 2000; Bartoli y De la Cruz, 2023). Es por ello muy importante identificarlos
adecuadamente para posteriormente bloquearlos a través de prescripciones directas.
En adición, el uso de las técnicas como la pregunta milagro, la cual fue hecha en la fase
de diagnóstico, permitió construir un futuro distinto y orientar a la paciente hacia lo positivo,
así como la selección de las demás estrategias alineadas a las características del trastorno,
las cuales hicieron efectiva la intervención (Nardone, 2002). Las técnicas orientadas al futuro,
responden a una causalidad final, ya que permiten que el consultante tenga la capacidad de
construir en su representación del tiempo, un futuro distinto libre del problema (De la Cruz,
2021a).
Por otro lado, Freud afirmaba que el pensamiento en imágenes se encontraba más
cerca del inconsciente que el pensamiento en palabras. En la intervención terapéutica del
presente caso, se utilizaron metáforas, las mismas que demostraron ser muy efectivas. Una
de las técnicas terapéuticas que mejor funcionó con la paciente fue la metáfora. Después de
identificar a “la bestia desencadenada”, los episodios de atracón disminuyeron y rpidamente,
desaparecieron por completo. Junto con el reencuadre permitieron ese cambio de perspectiva
sobre el comportamiento sintomático, casi mágicamente. La paciente pudo manejarse mejor
despus de ah, y mientras ms poda “domar la fiera”, ms pequea la vea, ms controlable,
sin amenazas. Este hallazgo es similar a lo comentado por otros investigadores que señalan
que las metáforas son efectivas porque permiten al paciente externalizar el problema y
analizarlo con más distancia. (Queraltó, 2006). Cuando se crean metáforas, se crea una
imagen con forma y color, dejando de ser algo abstracto y convirtiéndose en algo palpable,
por ende, gestionable y modificable. Esta estrategia de intervención, nos permite dejar de
usar el lenguaje clínico y centrado en la patología, para centrarse en la solución y en los
recursos del paciente (De la Cruz, 2022). La paciente ha mantenido su autocontrol sobre la
comida y no ha vuelto a tener episodios de atracón. Está contenta con el ritmo al que va
perdiendo peso y cada semana, pierde mínimo 1-2 kilos. El éxito logrado con este caso, es
similar a lo reportado por otros estudios que señalan que la terapia breve estratégica es
efectiva para el tratamiento del trastorno por atracón y otros trastornos alimenticios (Jackson
et al., 2018; Pietrabissa et al., 2019; Castelnuovo et al., 2011).
Se concluye que el tratamiento de trastorno por atracón con terapia breve estratégica
fue exitoso, se lograron los objetivos terapéuticos planteados eliminando los patrones
cognitivos y comportamentales del comportamiento sintomático. Así mismo se logró reducir
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la sintomatología clínica asociada, permitiendo a la paciente una mayor autonomía,
autocontrol sobre la comida, logrando equilibrio y bienestar emocional.
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