INTRODUCCIÓN
El trastorno por atracón, también conocido como Binge Eating Disorder, es un trastorno de la
conducta alimentaria que ha ganado reconocimiento en los últimos años debido a su
prevalencia y sus impactos significativos en la salud física y emocional de las personas que
lo padecen. La importancia de estudiar y analizar casos clínicos de trastorno por atracón
radica en la necesidad de comprender mejor esta condición, sus causas, síntomas y posibles
tratamientos. Los casos clínicos proporcionan información invaluable sobre la experiencia
personal de los individuos afectados, permitiendo a los profesionales de la salud profundizar
en sus desafíos específicos y encontrar enfoques terapéuticos efectivos. Además, el análisis
de casos clínicos puede ayudar a identificar patrones comunes, factores de riesgo y posibles
intervenciones para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por este trastorno.
A través de la investigación y el estudio de casos clínicos, se puede contribuir al
desarrollo de mejores estrategias de diagnóstico, prevención y tratamiento del trastorno por
atracón, con el objetivo final de mejorar la salud y el bienestar de quienes lo padecen. El
trastorno por atracón (TA), también llamado Binge Eating Disorder, es una alteración de la
conducta alimentaria que puede afectar a personas de cualquier edad (Morales, 2015). El TA
se caracteriza por episodios donde se ingesta una cantidad de alimentos superior a la que la
mayoría de las personas ingerirían (Hudson, 2007; Cebolla, 2012). Las personas
experimentan un sentido de pérdida de control, llevándolos a una ingesta compulsiva por un
tiempo aproximado de dos horas. En un atracón, un paciente puede llegar a ingerir una
cantidad enorme de calorías, alcanzando en algunos casos 20,000 kcal (López, 2021). Entre
todos los trastornos de la conducta alimentaria en población obesa, este trastorno es el más
frecuente, tanto en adultos como en niños. (Raevuori, 2009; Cebolla, 2012; López, 2021)
La primera descripción de patrones de alimentación anormal (atracones) en población
con sobrepeso y obesidad fue realizada en 1951 por Hamburger, quien describió un tipo de
hiperfagia en obesos, que se caracterizaba por un deseo compulsivo e incontrolable por la
comida, entre ellos especialmente los caramelos, helados y otros dulces (Guisado y Vaz,
2001; Ortiz Montcada, 2019).
En 1959, el psiquiatra americano, Albert Stunkard, identificó que un grupo de pacientes
obesos presentaban significativos problemas de atracones, seguidos de sentimientos de
malestar, culpa e intentos fallidos para hacer dieta, todo ello sin conductas compensatorias,
como vómitos, laxantes, diurticos, ejercicio fsico (Guisado y Vaz, 2001; Hernndez
Rodrguez y Ledón Llanes, 2018).
Sin embargo, este hecho fue olvidado durante mucho tiempo y hasta 1980 se detectó
que una cuarta parte de los obesos que acudan a programas de reducción de peso
presentaban atracones, y que algunos obesos mostraban problemas psicológicos y otros no,
por lo tanto, a partir de ah comienza el estudio sistemtico del problema (Fairburn y Wilson,
1993; Ortiz Montcada, 2019). No obstante, el atracón como una conducta patológica fue
formulado con la aparición del Manual Diagnóstico y Estadstico de los Trastornos
Psiquitricos en su tercera edición (DSM-III, Asociación Americana de Psiquiatra [APA],
1988). El atracón en el DSM-III era considerado un criterio diagnóstico ms de la bulimia
nerviosa (BN) (Marcus, 1999; Hernndez Rodrguez y Ledón Llanes, 2018).
Más allá, Spitzer y su equipo hicieron un aporte significativo donde realizaron dos
estudios multicntricos cuyos resultados sirvieron para definir las caractersticas clnicas del
trastorno por atracón y su diferenciación de la bulimia nerviosa. Estos estudios contribuyeron
a la inclusión del trastorno por atracón en el DSM-IV. Aunque finalmente, se incluyó en el
apndice de criterios y ejes propuestos para estudios posteriores, dado que otros autores
sealaron que la evidencia emprica no era suficiente para su inclusión como entidad
diagnóstica (Fairburn, Welch y Hay, 1993; Morales, 2015). Fue en el ao 2013 donde el
Trastorno por Atracón (TA) se incluyó dentro del DSM-5 en el apartado de trastornos de la
conducta alimentaria y de la ingesta de alimentos, siendo reconocido como una categora
independiente (Raevuori, 2009; Hernndez Rodrguez y Ledón Llanes 2018).