Edición Especial
Septiembre, 2024
Vol. 1, No. 4. 61-72
https://doi.org/10.53877/rc.8.19e.202409.6
Revista multidisciplinaria
e-ISSN: 2602-8247
www.retosdelacienciaec.com
AULA INVERTIDA, APRENDIZAJE BASADO EN
PROBLEMAS Y GAMIFICACIÓN, COMO METODOLOGÍAS
ACTIVAS EN AULAS DIVERSAS
FLIPPED CLASSROOM, PROBLEM-BASED LEARNING
AND GAMIFICATION AS ACTIVE METHODOLOGIES IN
DIVERSE CLASSROOMS
Jacqueline Carolina Pinenla Palaguaray
1
Galo Norberto Saransig Ramos
2
Diana Vanesa Allauca Tinajero
3
Marizol Elizabeth Vega Cárdenas
4
Fausto Alexander Lanchimba Pineida
5
Recibido: 2024-04-11 / Revisado: 2024-06-19 / Aceptado: 2024-07-15 / Publicado: 2024-09-15
RESUMEN
Este trabajo investigativo aborda el aula invertida, el aprendizaje basado en problemas y la
gamificación como metodologías activas para promover el aprendizaje significativo en aulas
diversas. Pone a disposición de los lectores las concepciones esenciales, las características
generales y las lógicas para su implementación efectiva. Se trata de una investigación teórica,
basada en la revisión bibliográfica documental a partir de distintas fuentes publicadas en
medios de alto impacto. Los procesos de análisis de la información, se realizaron a través del
análisis, la síntesis y la dialéctica desde una perspectiva hermenéutica. Se concluye que las
metodologías activas emergen como alternativas efectivas para promover el aprendizaje en
aulas diversas, ya que, sus procesos posibilitan mayores niveles de participación, implicación,
autonomía de los estudiantes en la construcción de aprendizajes disciplinares, acomo
1
Magister en Administración Educativa. Docente en la Unidad Educativa Fiscal Mixta Tres de Diciembre. Ecuador.
jacqueline.pinenla@educacion.gob.ec / https://orcid.org/0009-0005-0511-6429
2
Magister en Administración Educativa. Docente en la Unidad Educativa Cardenal Carlos María de la Torre.
Ecuador. galo.saransig@educacion.gob.ec / https://orcid.org/0009-0002-0961-3033
3
Licenciada en Ciencias de la Educación Mención Profesora Parvularia. Docente en la Unidad Educativa Fiscal
Tres de Diciembre. Ecuador. diana.allauca@educacion.gob.ec / https://orcid.org/0009-0002-4037-6339
4
Master Universitario en Liderazgo y Dirección de Centros Educativos. Docente en la Unidad Educativa Leonardo
Maldonado Pérez. Ecuador. marizol.vega@educacion.gob.ec / https://orcid.org/0009-0009-9421-5240
5
Magister en Educación Mención en Educación Física y Deporte. Docente en la Unidad Educativa Fiscal 24 de
Julio. Ecuador. fausto.lanchimba@educacion.gob.ec / https://orcid.org/0009-0008-0390-1310
Forma sugerida de citar: Pinenla-Palaguaray, J. C., Saransig-Ramos, G. N., Allauca-Tinajero, D. V., Vega-
Cárdenas, M. E. y Lanchimba-Pineida, F. A. (2024). Aula invertida, aprendizaje basado en problemas y
gamificación, como metodologías activas en aulas diversas. Revista Científica Retos de la Ciencia. 1(4). Ed. Esp.
61-72. https://doi.org/10.53877/rc.8.19e.202409.6
Aula invertida, aprendizaje basado en problemas y gamificación, como metodologías activas en aulas diversas
Revista Científica Retos de la Ciencia. 1(4). Ed. Esp. 61-72.
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también, en el desarrollo de habilidades sociales necesarias para interactuar con solvencia y
pertinencia en la sociedad actual.
Palabras clave: gamificación, metodologías activas, aprendizaje basado en problemas,
aula inversa.
ABSTRACT
This research addresses flipped classroom, problem-based learning, and gamification as
active methodologies to promote meaningful learning in diverse classrooms. It provides the
readers with essential conceptions, general characteristics, and logical ones for their effective
implementation. This theoretical research is based on a bibliographic-documentary review
from various sources published in high-impact media. The information analysis processes
were carried out through analysis, synthesis, and dialectics from a hermeneutic perspective.
It is concluded that active methodologies emerge as effective alternatives to promote learning
in diverse classrooms because their processes enable higher levels of participation,
engagement, and autonomy of the students in constructing disciplinary knowledge, developing
necessary social skills to interact competently and appropriately in today's society.
Keywords: gamification, active methodologies, problem-based learning, flipped
classroom.
INTRODUCCIÓN
El ideal de una educación para todos, como medio para transformar la sociedad, ha ido
superando gradualmente barreras de actitud, infraestructura y currículo. Esto ha permitido
que el acceso al sistema educativo ordinario sea considerado un derecho para de todos los
seres humanos indistintamente de sus condiciones. A lo largo de este proceso de transición
de la exclusión a la inclusión, se han logrado avances significativos en políticas, culturas y
prácticas inclusivas que promueven la accesibilidad universal a las aulas,
independientemente de la condición de cada sujeto.
El sistema educativo ecuatoriano, acoge a estudiantes con diversas características
físicas, cognitivas, sociales, emocionales, económicas, etc. Para el año 2023 en el nivel de
educación media asistían 4 310 139 estudiantes con singulares rasgos de aprendizaje y
adaptación como característica inherente a todos los seres humanos. No obstante, la tasa
de abandono alcanza el 2,11 % equivalente a 90 413 estudiantes, cuyas causas son
dificultades económicas, de adaptación y de aprendizaje (Arias, Benavides, et al., 2023).
Asimismo, la educación ordinaria ecuatoriana atiende a 47 603 estudiantes con discapacidad,
de los cuales, el 51,97% tienen una condición de discapacidad intelectiva, el 26,05%
discapacidad física, el 9,83% discapacidad auditiva, el 6,64% discapacidad psicosocial, y el
5,51 % discapacidad visual (CONADIS, 2024).
En este sentido, es indiscutible la presencia de diversidad de estudiantes en las aulas
ordinarias, ahora bien, y en concordancia con el enfoque inclusivo de educación, su atención
debe dirigirse en la eliminación de las barreras para la participación y el aprendizaje en el
contexto escolar. Asumiendo un diseño educativo accesible, flexible y participativo en la que
todos los estudiantes alcancen aprendizajes que les permitan desarrollar autonomía como un
mecanismo para su realización personal.
Atender a la diversidad en un marco de equidad, igualdad y justicia es una
responsabilidad compartida desde las políticas estatales e institucionales para un desarrollo
integral de todos los estudiantes desde la perspectiva de beneficio individual y colectivo;
desde la cultura inclusiva por una comunidad que valora a todos y brinda oportunidades de
crecimiento y desarrollo indistintamente de su condición; y, desde las prácticas inclusivas en
el aula que propendan a un aprendizaje sin barreras (Booth, 2002).
Las prácticas educativas efectivizan la inclusión educativa en el aula y fuera de esta, por
lo tanto, las metodologías aplicadas deben ser pensadas desde las capacidades, habilidades
y posibilidades del estudiantado eliminando barreras contextuales y curriculares que
bloquean su aprendizaje. Por lo tanto, es indispensable abandonar las metodologías
Jacqueline Pinenla / Galo Saransig / Diana Allauca / Marizol Vega / Fausto Lanchimba
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tradicionales pasivas, inflexibles y centradas en los contenidos o en objetivos
homogeneizadores, dado que cada sujeto, es completamente diferente con respecto a los
demás.
El abordaje de las metodologías activas para promover la construcción de un aprendizaje
significativo en aulas diversas es de importancia, ya que, al ser implementadas en los
procesos educativos cotidianos, por su carácter flexible se adapta a las necesidades
educativas específicas de cada estudiante, logrando una respuesta educativa efectiva que
fortalezca sus habilidades y capacidades; y reduzca sus debilidades (Yépez, 2017).
Cuando se aplican metodologías activas en el aula diversa, el estudiante asume un rol
protagónico en sus procesos de aprendizaje debido a los niveles de compromiso que adquiere
al sentirse valorado y tomado en cuenta. Esto fortalece su autoestima y sus relaciones
interpersonales, contribuyendo así, a su formación integral (cognitivo, afectivo-social y
psicomotriz). Además, estas metodologías trascienden los límites de una enseñanza que
generaliza las necesidades de todos, sin considerar las características singulares de cada
persona, es decir, como si todos fueran iguales.
Es importante destacar que la atención a la diversidad se logra al implementar
metodologías diversas y activas que se adapten a los distintos intereses, motivaciones y
habilidades de cada estudiante. En otras palabras, se trata de personalizar el proceso de
enseñanza-aprendizaje según las características físicas, cognitivas y emocionales de cada
sujeto. Nótese que, en ocasiones se tiende a esperar que todos los estudiantes aprendan los
mismos contenidos utilizando la misma metodología, actividades y recursos, como si todos
fueran iguales, desestimando a aquellos que no encajan en una supuesta normalidad
(Pujolás, 2002).
Las metodologías activas de aprendizaje desempeñan un papel fundamental en la
construcción de aprendizajes significativos para todos los estudiantes. Contribuyen a la
calidad educativa, al fomentar la inclusión como una condición esencial para que el sistema
educativo alcance la excelencia. En última instancia, para que la educación sea considerada
de alta calidad, debe transformar tanto la realidad individual como la colectiva, con el objetivo
de construir una sociedad equitativa, igualitaria y justa.
Dado que se trata de una investigación científica de naturaleza teórica, se aplicó de
manera organizada y sistemática distintos métodos propios del referido enfoque
epistemológico (Castillo Bustos, 2021). Así, se recurrió a la revisión bibliográfica documental
a partir de distintas fuentes publicadas en medios de alto impacto como Scopus, Scielo,
Dialnet, Latindex 2.0, Europub, entre otras. Los procesos de análisis de la información se
realizaron mediante métodos teóricos, entre otros: análisis, síntesis, hermenéutico y
dialéctico, mismos que, permitieron identificar categorías y subcategorías con respecto al
objeto de estudio, como mecanismo para desarrollar procesos de comprensión válidos y
plausibles como se exige en el campo de la investigación.
Tras el desarrollo de los procesos hermenéuticos correspondientes, surgió la
interrogante: ¿Cuáles son las principales metodologías activas para promover la construcción
de un aprendizaje significativo en aulas diversas? A fin de dar contundentes respuestas a
esta cuestión, se realizó un proceso de problematización compleja, para continuar con la fase
empírica que permitió recoger información válida respecto del objeto de estudio y, finalmente,
alcanzar la fase interpretativa como mecanismo para la presentación de resultados
investigativos, concretados en un conjunto de estrategias para la implementación de la
personalización del aprendizaje.
De ahí que, esta investigación se desarrolló con el objetivo de describir las principales
metodologías activas para promover la construcción de un aprendizaje significativo en aulas
diversas, como un mecanismo para atender a la diversidad de estudiantes indistintamente de
su condición individual o colectiva. Si bien, no se trata de un trabajo que expone instrumentos
específicos, no es menos cierto que, revela orientaciones de suma importancia que orientarán
los propósitos de la atención efectiva a la diversidad a través de metodologías activas.
De acuerdo con el objetivo de investigación declarado, a continuación, se exponen los
siguientes apartados: Las metodologías activas y sus concepciones generales,
Aula invertida, aprendizaje basado en problemas y gamificación, como metodologías activas en aulas diversas
Revista Científica Retos de la Ciencia. 1(4). Ed. Esp. 61-72.
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implementación de las metodologías activas, ventajas y desafíos de las metodologías activas
en aulas diversas, Algunas metodologías activas para educar en aulas diversas, y
Recomendaciones generales para la aplicación de las metodologías estudiadas. Téngase en
cuenta que, desde este trabajo se aporta en el orden teórico y práctico desde los debates y
reflexiones, así como también, desde las orientaciones metodológicas para una efectiva
implementación de metodologías activas en atención a la diversidad.
DESARROLLO
Las metodologías activas y sus concepciones generales
Las metodologías activas de aprendizaje surgen entre el siglo XIX y XX con el movimiento
denominado escuela nueva que impulsa transformaciones en los procesos de enseñanza-
aprendizaje con la finalidad de formar individuos diferentes proactivos, autónomos, creativos
y críticos. Asume el nombre de escuela nueva para marcar la diferencia con las escuelas
tradicionales que se limitaban a formar personas pasivas y receptoras de contenidos, las
primeras escuelas nuevas se fundaron en Francia, Alemania y Estados Unidos (Castillo,
2018).
En el año 1920, Adolfo Ferriere adoptó el término Escuela Activa para describir la
característica esencial que debían poseer tanto los estudiantes como las instituciones
educativas. Las primeras escuelas activas eran internados campestres en los cuales los
estudiantes además de una formación académica basada en la experiencia cognitiva también
realizaban labores caseras y de campo. Todo esto en un contexto de auto gobierno y
coeducación (Labrador, 1999).
El movimiento escuela activa paulatinamente fue estableciendo una corriente de
pensamiento, y en 1921 conforma la denominada Liga Internacional de la Educación Nueva
para promulgar sus principios y finalidades que orientarían el quehacer de las instituciones
educativas, lo cual, tuvo un progresivo crecimiento en años posteriores. Según Trillo (2001),
entre los principios principales de esta liga, se encontraban los siguientes:
- Promover la energía espiritual de los niños.
- Respetar la individualidad del niño y potenciar sus habilidades.
- La enseñanza debe dar impulso a los intereses innatos de los niños.
- La disciplina debe ser organizada por los estudiantes en colaboración de los maestros.
- Desaparecer el egoísmo y sustituirlo por la cooperación.
- Las habilidades individuales engrandecen a la comunidad.
Es importante destacar que la escuela activa promueve una educación centrada en los
intereses y habilidades del estudiante en un marco de respeto a su individualidad. En este
enfoque, el estudiante asume un rol protagónico en su proceso de aprendizaje, en un
ambiente de colaboración y beneficio mutuo. Los docentes desempeñan un papel
fundamental al guiar y orientar a los estudiantes, fomentando el desarrollo de un pensamiento
crítico, creativo y transformador.
Varios autores como Labrador (1999), Castillo (2021), Sáez (2018), López (2025) y otros,
coinciden en que las Metodologías Activas son procesos de enseñanza-aprendizaje en los
cuales se aplican métodos, estrategias y técnicas que permiten a los estudiantes interactuar
con sus compañeros, docentes, materiales y recursos. El objetivo es adquirir conocimientos
de manera experiencial, reflexiva y creativa. A través de este proceso se fortalecen las
relaciones interpersonales, el trabajo colaborativo, la responsabilidad y la autorregulación,
contribuyendo así a una formación integral.
Con el aparecimiento de las metodologías activas las características de pasividad,
individualidad silencio y rigidez del aula tradicional, se transforman a espacios de dialogo,
debate, experimentación y reflexión. Según, Sáez-Pérez (2018) los cambios se basan en
aspectos esenciales que orientan la transformación efectiva de los procesos de educativos a
entornos de aprendizaje dinámicos, para impulsar el aprendizaje de todos en función de sus
intereses, necesidades, capacidades y demás posibilidades. Según el autor, la educación en
tales contextos estaría caracterizada por:
Jacqueline Pinenla / Galo Saransig / Diana Allauca / Marizol Vega / Fausto Lanchimba
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a) Comunicación asertiva y efectiva que provea de canales abiertos de comunicación para
que todos estén en plena libertad de intercambiar opiniones y puntos de vista en un marco
de respeto y aceptación.
b) Actividades de aprendizaje altamente significativas para que impacten las motivaciones de
los estudiantes.
c) Propender al desarrollo de habilidades autorreguladoras del aprendizaje y comportamiento
como planificación, auto control y auto evaluación.
d) El aprendizaje debe abordar situaciones de actualidad y de trascendencia para generar
expectativas y soluciones prácticas
e) Abordar el objeto de estudio desde la experiencia concreta que facilite la comprensión, la
representación mental y su aplicación en otras circunstancias y contextos.
Entonces, se trata de que las metodologías de enseñanza-aprendizaje aplicadas en el
aula promuevan el desarrollo de habilidades cognitivas y no cognitivas en un contexto de
respeto a las diferencias individuales que promueva el aprendizaje de todos con la
implementación de diversas técnicas y estrategias que posibiliten aprendizajes significativos.
Todo esto en ambientes educativos colaborativos prácticos, motivantes, innovadores y
creativos que fortalezcan la formación académica y emocional que le brindará herramientas
para enfrentar los cambios y transformaciones de la actualidad.
Implementación de las metodologías activas
La implementación de metodologías activas requiere una transformación profunda y la
participación activa de todos los miembros de la comunidad educativa. Se trata de alcanzar
los objetivos trascendentales de una educación trasformadora, para obtener resultados
efectivos en términos de aprendizaje y socialización. Por tanto, es esencial que las
autoridades educativas se involucren para implementar acciones que preparen a la
comunidad educativa para transformar la cultura y las prácticas escolares. Los líderes
educativos desempeñan un papel crucial en la innovación educativa, al involucrar y preparar
tanto a estudiantes como a docentes y padres de familia, entre otros actores.
Para implementar con éxito metodologías activas en un aula diversa, es fundamental que
los docentes estén ampliamente capacitados en la planificación, ejecución, aplicación y
evaluación de estas. Este proceso debe iniciar con un análisis profundo del grupo de
estudiantes, considerando sus características particulares, potencialidades y habilidades.
Además, importante tener en cuenta los objetivos de aprendizaje que se espera alcanzar. No
se trata de un proceso arbitrario o espontáneo, más bien, requiere una planificación previa
cuidadosa, así como un monitoreo constante durante la ejecución y evaluación (Asunción,
2019).
Las metodologías activas requieren implicación de los estudiantes ya que deben tener
una visión objetiva de las metas a alcanzar, no obstante, esta implicación deviene de un alto
grado de motivación ya que contribuye significativamente en la realización individual y
colectiva, pues al ser aquello que induce o estimula la realización de acciones, activa la
creatividad y potencia el desarrollo de competencias, por tanto, mejora la autoestima, facilita
la adaptación y la construcción de relaciones en contextos diversos. De aque, la motivación
juega un rol esencial al plantear objetivos y gestionar comportamientos en cualquier ámbito,
y particularmente en el ámbito educativo que requiere compromiso y trabajo perseverante
para alcanzar las metas académicas. La motivación guía el accionar de la persona hacia sus
objetivos (Naranjo, 2009).
La aplicación de estrategias activas para un aprendizaje significativo es un proceso
dinámico y adaptable. Sin embargo, esto no implica que carezca de una planificación previa.
Por el contrario, debe basarse en un conjunto de acciones cuidadosamente diseñadas y
organizadas que se alineen con los objetivos de aprendizaje y promuevan una educación de
calidad. Si se implementan actividades espontáneas y fragmentadas, se corre el riesgo de
limitar el proceso a una simple dinamización del aula, lo que resultaría en un abordaje
superficial de los contenidos y un aprendizaje débil.
Aula invertida, aprendizaje basado en problemas y gamificación, como metodologías activas en aulas diversas
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Figura 1
Etapas de la implementación de las metodologías
activas en el aula diversa
Nota. La Figura resume los aspectos principales
elementos para la implementación de metodologías
activas en aulas diversas
Principios de las metodologías activas en aulas diversas
Las metodologías activas en las aulas diversas están regidas por pautas el profesorado debe
considera. Su labor educativa debe centrarse en las necesidades específicas de los
estudiantes y superar las barreras para la participación y el aprendizaje. Según Ferreiro &
Espino (2009), los principios relevantes son los siguientes:
a) Mediación
b) Liderazgo distribuido
c) Agrupamiento heterogéneo
d) Interdependencia positiva
e) Adquisición de habilidades sociales
f) Autonomía grupal
El docente asume el rol de mediador entre el conocimiento y el aprendizaje de los
estudiantes. Su función principal es facilitar la participación activa de los estudiantes en cada
una de las etapas planificadas, de acuerdo con la metodología activa seleccionada y los
objetivos de aprendizaje establecidos. Como mediador, el docente se encarga de orientar y
dirigir la organización de grupos, proponer temáticas, monitorear el progreso de las etapas,
activar la participación de los estudiantes y supervisar las auto y coevaluaciones.
El principio de liderazgo distribuido permite que todos los estudiantes tengan la
posibilidad de liderar actividades antes, durante y después de la aplicación de la metodología
activa. Tomando en cuenta las diferentes habilidades, intereses y predisposición que poseen
los estudiantes. En este sentido son esenciales las altas expectativas que se deben tener de
todos los estudiantes, valorando e impulsando la potencialización de sus capacidades y
motivando la superación de sus debilidades. Entonces puede desempeñar diferentes roles
como coordinador, monitor, expositor, investigador, relator, diagramador, etc., según la
metodología activa a desarrollar.
El principio de agrupamiento heterogéneo da respuesta a la cristalización de inclusión
educativa ya que los equipos de trabajo deben ser organizados estratégicamente de tal
manera que los estudiantes tengan la oportunidad de relacionarse e interrelacionarse en
armonía con las diferentes singularidades que caracterizan al ser humano. El trabajo en
equipo prepara al estudiante para interactuar en una sociedad que necesita cambios y
transformaciones especialmente en la valoración al otro y a sus diferentes capacidades. Por
lo tanto, la aplicación de metodologías activas se debe realizar en equipos conformados por
estudiantes con diversas características con un trabajo previo de sensibilización, valoración
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y tolerancia a la diferencia.
El principio de interdependencia positiva en la aplicación de metodologías activas es
fundamental para un aprendizaje significativo, pues empodera al equipo al alcance de
objetivos comunes con el aporte de cada uno de sus integrantes. Se trata de una colaboración
conjunta en la que cada participante se centra en lograr objetivos comunes y se someten a
una coevaluación constante para dirigir o redirigir acciones. Resultando enriquecedor tanto
para el dominio de conocimientos, como de las relaciones interpersonales y la cohesión
grupal. La efectivización de este principio implica pensar en las otras personas y tener en
cuenta sus emociones, necesidades y perspectivas, es la capacidad que permite comprender
a los demás, base esencial de las posiciones que el sujeto asume frente otros y la realidad.
Un pensar empático fomenta la construcción de relaciones saludables y posibilita la
comunicación efectiva y la toma de decisiones éticas. Significa respetar los derechos y la
dignidad, implica colaborar en equipos y resolver conflictos de manera justa, impulsa el
altruismo y la responsabilidad social (Soler et al., 2016).
El principio de adquisición de habilidades sociales es fundamental para el trabajo en
equipo en el contexto de metodologías activas. Estas estrategias contribuyen al
fortalecimiento de habilidades no cognitivas, como capacidad de escucha, la empatía, el
control emocional y el asertividad. Estas habilidades que promueven un ambiente armonioso
con relaciones socio educativas positivas estimulando tanto el aprendizaje como las buenas
relaciones interpersonales.
Las metodologías activas de aprendizaje deben adherirse al principio de autonomía
grupal. Esto significa que el equipo de estudiantes debe tener la capacidad de resolver sus
diferencias o situaciones problemáticas que puedan surgir durante el proceso de aprendizaje.
Es importante evitar la intervención directa del docente en la solución, para promover el
desarrollo de las habilidades sociales en la resolución de problemas y el afrontamiento de los
retos que se presenten.
Algunas metodologías activas para promover el aprendizaje en aulas diversas
a) Aula invertida
Según, Bergmann & Sams (2015), el aula invertida (flipped clasroom), es una metodología
activa que comenzó a aplicarse en el año 2006 por los docentes estadounidenses Jonathan
Bergmann y Aaron Sams. Inicialmente, grabaron sus clases de Química en video para
estudiantes, que, por alguna razón, no pudieron asistir a la clase presencial. A partir de esa
experiencia, se dieron cuenta de que los estudiantes podían revisar la grabación cuantas
veces lo necesitaran, lo que respondía al enfoque inclusivo en el aprendizaje. Así, grabaron
sus clases como material de apoyo para que todos los estudiantes accedieran al contenido
de manera independiente y a su propio ritmo. Con este insumo previo, durante la clase podían
profundizar en la comprensión del contenido y abordar los aspectos complejos que requerían
aclaraciones.
La junta de gobierno y líderes de la Red de Aprendizaje Invertido (Flipped Learning
Network, FLN) definen a la metodología activa del aula invertida como un enfoque pedagógico
que traslada la instrucción directa del entorno de aprendizaje grupal en el aula al ámbito
individual. Después de este acercamiento individual a los contenidos, la clase se convierta en
un ambiente dinámico e interactivo, donde el docente guía a los alumnos mientras aplican los
conceptos y se involucran de manera creativa en el contenido. La misma junta propone los
cuatro pilares del aula invertida.
- Ambiente flexible, adecuando el espacio físico a la dinámica del aula para viabilizar el trabajo
colaborativo, la interacción y la aplicación de la técnica seleccionada.
- Cultura de aprendizaje, el acceso a la instrucción o a los contenidos de aprendizaje es
responsabilidad del estudiante, pero con recursos significativos facilitados por el docente que
brinden a todos la oportunidad de acceder a los aprendizajes con su guía y orientación.
- Contenido dirigido, se refiere al apoyo constante a los estudiantes para la comprensión y
Aula invertida, aprendizaje basado en problemas y gamificación, como metodologías activas en aulas diversas
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aprendizaje mediante la selección de los temas y la propuesta de recursos accesibles y
relevantes a ser explorados por los estudiantes.
- Facilitador profesional, es indispensable un seguimiento continuo y cercano a los
estudiantes con aportes, realimentación, evaluación inmediata tanto, del desempeño de sus
estudiantes como de la efectividad de la metodología aplicada en el aula para redirigir el
proceso en caso de que amerite.
Figura 2
Clase invertida
Nota. La Figura resume las etapas del aula invertida
b) Aprendizaje basado en problemas (ABP)
Es una metodología activa de aprendizaje, cuyos inicios datan de la década de los 70 para la
enseñanza de las ciencias médicas, posteriormente ha sido asumida en otras áreas del
conocimiento. Se centra en la resolución de un problema en cuyo proceso se va adquiriendo
conocimientos y habilidades.
Según Escribano & Del Valle (2019), la metodología activa ABP debe tener las siguientes
características:
- Centrado en el alumno, toma en cuenta sus características individuales, intereses y
habilidades del estudiante para que asuma los retos del aprendizaje con autonomía.
-Trabajo en pequeños grupos, para que se pueda realizar el monitoreo y acompañamiento
adecuado, se sugiere equipos de entre tres y cinco personas.
- Los profesores son facilitadores del proceso, planifican y prevén los materiales necesarios.
Tienen un rol de motivadores y mediadores de los aprendizajes mediante realimentación,
aclaración de dudas, es decir un acompañamiento en todas las etapas del proceso.
- Los problemas son el foco de organización y estímulo para el aprendizaje, en torno al
problema gira la temática de estudio por lo tanto debe estar bien estructurado y
fundamentado.
- Los problemas son un vehículo para el desarrollo de habilidades, en el abordaje de las
etapas para resolver el problema el estudiante aplica habilidades de análisis, síntesis,
inferencias, reflexión entre otras.
- La nueva información se adquiere a través del aprendizaje autodirigido, el estudiante es
protagonista de su aprendizaje, dirige sus acciones para solucionar el problema planteado y
toma decisiones, por tanto, regula sus hábitos y aprendizajes, fortaleciendo su desarrollo
integral.
El aprendizaje basado en problemas debe responder a una planificación estructurada y
cuidadosa, para que oriente el alcance de los objetivos de aprendizaje y los estudiantes
Jacqueline Pinenla / Galo Saransig / Diana Allauca / Marizol Vega / Fausto Lanchimba
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exploten al máximo sus capacidades, a continuación, las etapas del aprendizaje basado en
problemas, sugeridas por Castillo y Yépez (2021):
- El análisis, se presenta la situación problémica por parte del docente, misma que puede ser
real o creada pero apegada al contenido de estudio, se jerarquizan los subproblemas y se
selecciona aquel o aquellos a resolver.
- La propuesta, a partir del debate y la reflexión profunda se presentan posibles soluciones y
se presenta planes de acción, también producto de análisis y acuerdos grupales.
- La intervención, de acuerdo con la naturaleza del problema se puede intervenir o planificar
las soluciones. En el caso de la intervención se generan informes de resultados y planes de
mejora.
- La reflexión, en plenaria se exponen las soluciones al problema, se valoran los procesos
desarrollados y se reafirman los aprendizajes adquiridos.
Figura 3
Metodología de aprendizaje basado en
problemas
Nota. La Figura muestra la lógica para desarrollo del
aprendizaje basado en problemas como metodología activa.
Fuente. Tomado de Castillo y Yépez (2021)
c) Gamificación
La gamificación es una metodología activa que se desarrolló como consecuencia del impacto
tecnológico a principios del siglo XXI. Con la proliferación de las consolas de videojuegos, se
ha convertido en un medio de entretenimiento común en todas las esferas de la sociedad. Su
dinámica que implica vencer retos, superar etapas y cumplir metas para recibir premios e
insignias, se adaptó al ámbito educativo. El término gamificación fue utilizado por primera vez
en el 2006 por Richard Bartle.
Esta metodología traslada la mecánica del juego a los ambientes educativos con la
finalidad de dinamizar el proceso enseñanza-aprendizaje. Está diseñada pensando en las
generaciones actuales de estudiantes, consideradas nativas digitales. Para estas, las clases
tradicionales suelen ser poco atractivas y mínimamente estimulantes, lo que limita su
aprendizaje. En este sentido, la gamificación involucra a los estudiantes en su propio
aprendizaje y hace que el proceso educativo sea motivador e interesante. Una importante
característica de la gamificación es la extrapolación de algunos términos y técnicas de los
juegos a los ambientes de presenciales y virtuales de aprendizaje. De acuerdo con Montes
Aula invertida, aprendizaje basado en problemas y gamificación, como metodologías activas en aulas diversas
Revista Científica Retos de la Ciencia. 1(4). Ed. Esp. 61-72.
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(2018), las siguientes son etapas para implementar la gamificación en el aula.
- Definir claramente un objetivo, es imprescindible que la actividad esté orientada por un
objetivo preciso, el cual, debe ser planteado antes de seleccionar las actividades gamificadas
a desarrollarse.
- Ambientar la actividad, de tal manera que simule un entorno de juegos y capte la atención
de los estudiantes.
- Proponer un reto específico, que permita alcanzar los objetivos de aprendizaje (entrevistas,
videos, simulaciones).
- Establecer normas de participación, con claridad y precisión para que el ambiente de
aprendizaje evite el caos.
- Permitir que cada estudiante cree su avatar, motiva la participación, fortalece su aceptación,
seguridad y confianza en sí mismo.
- Crear un sistema de recompensas, motivantes para vencer retos (insignias, trofeos, puntos,
niveles, rankings).
- Establecer niveles de dificultad, medios de dificultad, ya que, si son muy débiles disminuyen
las expectativas y al ser muy complejos desmotivan.
Figura 4
Metodología activa Gamificación
Nota. La Figura resume las etapas de la
Gamificación.
Ventajas y desafíos de las metodologías activas en aulas diversas
La implementación de las metodologías activas en aulas diversas, ha transformado los
ambientes de aprendizaje desde espacios rígidos e inflexibles hacia entornos participativos y
dinámicos que fomentan el aprendizaje de todos los estudiantes. Sus características de
flexibilidad y adaptabilidad se constituyen en una gran ventaja para atender a los estudiantes
que tienen distintas maneras de percibir y procesar la información. Entonces, la ventaja
principal de estas metodologías es el carácter inclusivo y la accesibilidad universal que
conllevan, pues brindan diferentes posibilidades de participar en el aula, asumiendo roles de
acuerdo con sus intereses y necesidades.
Las metodologías activas fomentan la autonomía en el aprendizaje, ya que ofrecen
numerosas posibilidades para acceder a los contenidos y procesos de aprendizaje. En lugar
de la típica recepción pasiva, los estudiantes se enfrentan a retos, resuelven problemas y
desarrollan proyectos. Todo esto, potencia sus habilidades de autorregulación y contribuyen
a la formación integral, lo cual, incluye su realización personal. Los estudiantes que se
involucran conscientemente en su aprendizaje, se motivan por participar, aprender y adquirir
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conocimientos significativos que permanecen en su memoria a largo plazo, para extrapolarlos
cuando sean necesarios. Además, desarrollan habilidades no cognitivas, como la toma de
decisiones, el control emocional, la autoestima que garantizan un desempeño solvente.
Uno de los principales retos que enfrenta la aplicación de metodologías activas de aprendizaje
en el aula diversa, es la limitación de materiales y recursos disponibles en las instituciones
educativas para aprovechar plenamente sus ventajas. Asimismo, dado que los materiales
innovadores y tecnológicos no siempre están al alcance de todos, se amplían las brechas
educativas. Sin embargo, aquí entra en juego la creatividad del docente y su capacidad para
gestionar los recursos disponibles de manera efectiva.
CONCLUSIONES
Las metodologías activas promueven el aprendizaje significativo de los estudiantes en el aula
diversa, por sus características de flexibilidad y adaptabilidad fomentan la participación e
implicación del sujeto que aprende. La implementación de diversas estrategias ofrece la
posibilidad de que los estudiantes intervengan con roles diferentes a los del aula tradicional,
que generalmente, limitan a la recepción pasiva de la información para memorizarla.
Las metodologías activas permiten la potenciación, el desarrollo y afianzamiento de las
habilidades cognitivas (pensamiento reflexivo, análisis, síntesis, entre otros) y de las
habilidades no cognitivas (autorregulación del aprendizaje, toma de decisiones, control
emocional, comunicación asertiva, entre otras). De ahí que, se instituyen como aportes
fundamentales en la formación integral de un ser humano crítico, reflexivo y propositivo.
Para la aplicación efectiva de las metodologías activas en el aula diversa, se deben
realizar procesos minuciosos de planificación y organización que conlleven al alcance de los
objetivos del aprendizaje previamente establecidos. Así también, durante su implementación
es indispensable realizar acompañamiento y monitoreo permanente en las etapas
planificadas para cumplirlas o adaptarlas de acuerdo con las circunstancias emergentes, ya
que, más allá del carácter dinámico y motivante de sus actividades, se centra en el desarrollo
de ser humano y su aprendizaje, sin limitarse al juego.
RECOMENDACIONES
Capacitación y actualización continua de los docentes, ya que, la aplicación de metodologías
activas requiere de innovación y uso tecnologías para ampliar su efectividad en el
aprendizaje. Nótese que, educar a las generaciones actuales con estrategias y técnicas del
pasado, constituye una marcada dificultad; ya que, no responden a sus intereses,
necesidades, capacidades y demás características individuales y colectivas.
Las metodologías activas deben ser aplicadas tomando en cuenta las características de
cada grupo de estudiantes. Si bien, se tiene etapas y procesos específicos para la
implementación de cada metodología, no es menos cierto que, el ser humano por sus
características singulares requiere de procesos, metodologías, estrategias y demás
posibilidades acordes a sus necesidades y condiciones.
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