Edición Especial
Septiembre, 2024
Vol. 1, No. 4, 99-114
https://doi.org/10.53877/rc.8.19e.202409.9
Revista multidisciplinaria
e-ISSN: 2602-8247
www.retosdelacienciaec.com
ESTRATEGIAS PARA IMPLEMENTAR LA
PERSONALIZACIÓN DEL APRENDIZAJE EN AULAS
ACTIVAS
STRATEGIES FOR IMPLEMENTING THE
PERSONALIZATION OF LEARNING IN ACTIVE
CLASSROOMS
Elías Hernando Chulde Zhirve
1
Verónica Alexandra Suarez Flores
2
Anabel Simbaña Lincango
3
Jessica Nathaly Chisaguano Tapia
4
Wendy Estefanía Espinosa Aguirre
5
Recibido: 2024-05-02 / Revisado: 2024-06-04 / Aceptado: 2024-07-08 / Publicado: 2024-09-15
RESUMEN
En este trabajo se exponen las estrategias para implementar la personalización del
aprendizaje en aulas activas, lo cual, constituye el objetivo de investigación. Es una
investigación teórica, por lo que, se ocurrió al análisis documental como principal método, sin
embargo, se aplicaron los métodos: inductivo y deductivo, así como también, hermenéutico y
dialéctico para la recolección y el análisis de la información tomada de fuentes de alto
impacto. Se encuentra que, el diseño de planes de aprendizaje personalizados, la creación
de contenido adaptativo, el fomento de la autonomía del estudiante, y la colaboración y
aprendizaje entre pares; emergen como estrategias complementarias para alcanzar la
finalidad de la investigación. De ahí, se concluye que una estrategia educativa, se instituye
como un conjunto de actividades organizadas y desarrolladas en función de los objetivos
educativos previamente establecidos, y que, la personalización del aprendizaje, al ser
implementada en base a las estrategias referidas, promoverá el desarrollo de aprendizajes
de manera consciente, crítica y reflexiva en el orden cognitivo o disciplinar, sin embargo
1
Máster Universitario en Administración Educativa. Docente en la Escuela de Educación Básica Valencia Herrera.
Ecuador. elias.chulde@educacion.gob.ec / https://orcid.org/0009-0001-1005-6468
2 Master Universitario en Administración Educativa. Docente en la Unidad Educativa Isabel Robalino. Ecuador.
veronicaa.suarez@educacion.gob.ec / https://orcid.org/0009-0002-1120-4693
3 Magíster en Pedagogía Mención en Docencia e Innovación Educativa. Docente en la Unidad Educativa “Tres de
Diciembre”. Ecuador. anabel.simbana@educacion.gob.ec / https://orcid.org/0009-0004-8872-8780
4Magíster en Innovación Educativa. Docente en la Unidad Educativa Tres de Diciembre. Ecuador.
jessica.chisaguanot@educacion.gob.ec / https://orcid.org/0009-0006-9851-9303
5Licenciada en Ciencias de la Educación Inicial. Investigadora Independiente. Ecuador.
wendyespinosa97@hotmail.com / https://orcid.org/0009-0008-7426-7396
Forma sugerida de citar: Chulde-Zhirve, E. H., Suarez-Flores, V. A., Simbaña-Lincango, A., Chisaguano, N., y
Espinosa-Aguirre, W. E. (2024). Estrategias para implementar la personalización del aprendizaje en aulas activas.
Revista Científica Retos de la Ciencia. 1(4). Ed. Esp. 99-114. https://doi.org/10.53877/rc.8.19e.202409.9
Estrategias para implementar la personalización del aprendizaje en aulas activas
Revista Científica Retos de la Ciencia. 1(4). Ed. Esp. 99-114.
100
tendrá influencias significativas en el desarrollo de habilidades sociales necesarias para la
interacción en la sociedad del siglo XXI.
Palabras clave: estrategia educativa, habilidades cognitivas, habilidades sociales,
personalización del aprendizaje.
ABSTRACT
This work presents strategies for implementing the personalization of learning in active
classrooms, which constitutes the research objective. It is theoretical research; thus,
documentary analysis was used as the primary method. However, inductive, deductive,
hermeneutic, and dialectical methods were applied for the collection and analysis of
information from high-impact sources. It is found that the design of personalized learning
plans, the creation of adaptive content, the promotion of student autonomy, and collaboration
along with peer learning emerge as complementary strategies to achieve the research's
objective. In conclusion, an educational strategy is established as a set of organized activities
and developed based on educational objectives previously established. The personalization
of learning, implemented using the previous strategies, will promote the development of
learning in a conscious, critical, and reflective way within the cognitive or disciplinary realm.
However, it will have significant influences on the development of necessary social skills for
interaction in 21st-century society.
Keywords: educational strategy, cognitive skills, social skills, personalized learning.
INTRODUCCIÓN
Dado que los cambios y transformaciones son permanentes en la sociedad actual y que la
educación debe responder a intereses y necesidades cada vez más exigentes, los sistemas
educativos, buscan implementar alternativas para mejorar la calidad de la educación, con ello,
optimizar todas las posibilidades de aprendizaje y consecuentemente de formación integral
de sus estudiantes. Desde ahí que, los cambios educativos se pueden observar en distintos
aspectos, pero, principalmente en lo curricular y metodológico.
Como se sabe, existen diversos avances en la tecnología para la educación, uno de
estos, es la personalización del aprendizaje que prácticamente está siendo una tendencia en
la actualidad, dado que permite o al menos se orienta hacia la atención a la diversidad de los
estudiantes en el contexto educativo. Como es lógico, en un contexto educativo que
evoluciona permanentemente la implementación de aulas activas que respondan a las
necesidades, intereses y capacidades de cada estudiante, resulta de fundamental
importancia.
Cabe destacar la importancia de la personalización del aprendizaje que como un nuevo
enfoque pedagógico se aleja de las prácticas educativas tradicionales, generalmente
homogeneizadoras para imponerse como un medio de atención a la diversidad de seres
humanos y acompañarlos adecuadamente en su educación. Se trata de fomentar un espacio
de aprendizaje positivo y cada vez, más dinámico al estar centrado en el estudiante.
Debe considerarse también que, una de las principales metas de la personalización del
aprendizaje, es el fomento de la autonomía del sujeto. Se aspira que la formación de los
estudiantes sea integral y promueva su independencia en el aprendizaje. Es decir, la
educación debe ser tan influyente a tal punto de que, el estudiante asuma el control de su
aprendizaje, tome decisiones y aprenda en base a sus intereses, necesidades y motivaciones.
La autonomía en el aprendizaje conlleva a que el sujeto explore, experimente, reflexiones, en
sí, aprenda a su manera y se deje guiar en los procesos de retroalimentación, para seguir
aprendiendo.
Dado que se trata de una investigación científica de naturaleza teórica, se aplicó de
manera organizada y sistemática distintos métodos propios del referido enfoque
epistemológico (Castillo-Bustos, 2021). Así, se recurrió a la revisión bibliográfica
documental a partir de distintas fuentes publicadas en medios de alto impacto como Scopus,
Scielo, Dialnet, Latindex 2.0, Europub, entre otras. Los procesos de análisis de la información,
Elías Chulde / Verónica Suarez / Anabel Simbaña / Nathaly Chisaguano / Wendy Espinosa
Fundación Internacional para la Educación, la Ciencia y la Tecnología, FIECYT
101
así como de los datos, se realizó mediante métodos teóricos, entre otros: análisis, síntesis,
hermenéutico y dialéctico, mismos que, permitieron identificar categorías y subcategorías con
respecto al objeto de estudio, como mecanismo para desarrollar procesos de comprensión
válidos y plausibles como se exige en el campo de la investigación.
Tras el desarrollo de los procesos hermenéuticos correspondientes, surgió la
interrogante: ¿Cuáles son las principales estrategias para una adecuada y efectiva
implementación de la personalización del aprendizaje en aulas activas? A fin de dar
contundentes respuestas a esta cuestión, se realizó un proceso de problematización
compleja, para continuar con la fase empírica que permitió recoger información válida
respecto del objeto de estudio y, finalmente, alcanzar la fase interpretativa como mecanismo
para la presentación de resultados investigativos, concretados en un conjunto de estrategias
para la implementación de la personalización del aprendizaje.
De ahí que, esta investigación se desarrolló con el objetivo de describir las principales
estrategias para la implementación de la personalización del aprendizaje en el contexto
educativo, como un mecanismo para atender a la diversidad de estudiantes indistintamente
de su condición individual o colectiva. Si bien, no se trata de un trabajo que expone
instrumentos específicos, no es menos cierto que, revela orientaciones de suma importancia
que orientarán los propósitos de la personalización en contextos diversos.
De acuerdo con el objetivo de investigación declarado, a continuación, se exponen los
siguientes apartados: Concepciones orientadoras a la temática, Estrategias para la
implementación de la personalización del aprendizaje en aulas activas, y Recomendaciones
generales para la aplicación de las estrategias estudiadas. Téngase en cuenta que, desde
este trabajo se aporta en el orden teórico y práctico desde los debates y reflexiones, así como
también, desde las orientaciones metodológicas para una efectiva implementación del
aprendizaje en el contexto educativo.
DESARROLLO
1. Concepciones orientadoras a la temática
El concepto estrategia ha sido empleado de diversas maneras, para referirse a acciones muy
específicas o puntuales, así como también, a conjuntos altamente complejos de actividades
en función de objetivos propuestos. Más allá de las concepciones, las estrategias han sido
siempre sumamente importantes para la toma de decisiones en el abordaje de situaciones o
hechos de distintas naturalezas. Generalmente se dice que, el ser humano, por sí, es
estratégico. Es decir, proyecta sus acciones de acuerdo con sus intereses, necesidades y
motivaciones.
Las diversas exigencias sociales conllevan a que en la actualidad en prácticamente todos
los campos, como: políticos, económicos, religiosos, educativos, entre otros, se recurra a
estrategias. Sin duda, actuar de manera organizada y sistemática emerge como un factor
importantísimo para abordar diferentes situaciones de la vida cotidiana y obtener los
resultados esperados. Nótese que, el ser humano como un ser social, está siempre buscando
realizaciones en función de las relaciones que establece en contexto (Chacón Corzo et al.,
2012).
Dadas las características de la presente investigación, se asume que una estrategia es
un conjunto de actividades que se desarrollan organizadamente para abordar una situación
dada y alcanzar los objetivos previamente establecidos. Desde este planteamiento cabe
destacar algunos aspectos:
a. Una estrategia es un conjunto de actividades, por lo que, no puede ser reducida a una
actividad o acción particular, que si bien, puede tener un carácter estratégico, no alcanza la
condición suficiente para constituirse en una estrategia.
b. El desarrollo de una estrategia es organizada y sistemática, por tanto, depende de
sendos procesos de planificación, organización y control, de tal suerte que, pueda constituir
en una guía suficiente para el desarrollo de las acciones más específicas en favor de los
Estrategias para implementar la personalización del aprendizaje en aulas activas
Revista Científica Retos de la Ciencia. 1(4). Ed. Esp. 99-114.
102
objetivos establecidos. Nótese que, la estrategia marca las vías de actuación de los sujetos
involucrados en favor de objetivos individuales y colectivos.
c. Los objetivos individuales y/o colectivos se constituyen en las principales
orientaciones para la planificación, implementación, evaluación y mejora continua de las
estrategias y todas sus posibilidades. Desde esa perspectiva se está asumiendo que no tiene
sentido estrategia alguna, cuando no existe finalidad. Es decir, la intencionalidad está inmersa
en el accionar estratégico del ser humano.
Desde los argumentos expuestos hay que considerar también que, la implementación de
estrategias requiere de una adecuada organización, entre otras condiciones que permitan ser
efectivos en el alcance de los propósitos. Asimismo, las estrategias son flexibles y abiertas,
dejando la posibilidad de incluir las mejoras más adecuadas en los momentos más oportunos
posibles. Nótese que, es de fundamental importancia reorientar acciones y procesos cuando
esto es necesario, más todavía, cuando la sociedad cambia y se transforma
permanentemente como sucede en los actuales momentos.
2. Estrategias para la implementación de la personalización del aprendizaje en aulas
activas
Para determinar si una estrategia educativa apoya a la personalización del aprendizaje es
fundamental verificar es capaz de atender a la diversidad y contribuye a la equidad en el
entorno educativo. En este sentido, las tácticas educativas deben considerar factores como
el nivel de conocimiento, dominio de habilidades, interés y metas individuales del
estudiantado, así como los contextos socio-culturales en los que se desarrollan. Arango et al.
(2020) precisa que las actividades educativas dentro de la personalización del aprendizaje
son de carácter flexible, de fácil acceso y sobre todo que motivan a la participación activa del
estudiante; lo cual, tiene que ser considerado al momento de plantear estrategias.
Una de las herramientas que contribuye a la personalización del aprendizaje es la
tecnología debido a que ofrece una amplia gama de oportunidades para la creación,
adaptación y accesibilidad de información. El referido autor, plantea que los medios
tecnológicos deben desligarse de la educación tradicional debido a sus limitados aportes,
donde el docente es un sujeto activo y el estudiante, casi completamente pasivo.
Debe tenerse en cuenta que, las tecnologías educativas, si bien ofrecen información
relevante y pueden captar mayor interés al momento de aprender, no es menos cierto que,
para algún estudiante resulta prácticamente imposible acceder a estas en el hogar. Por tanto,
debe incentivarse la inversión de los estados en la implementación de suficientes recursos
tecnológicos a nivel escolar, para de alguna manera, reducir las brechas educativas que en
la actualidad es inconmensurables. En ese sentido, aquí se abordan 4 estrategias
fundamentales para la personalización del aprendizaje en aulas activas.
2.1. Diseño de planes de aprendizaje personalizados
Dado que la personalización del aprendizaje tiene como finalidad atender a la diversidad de
intereses y necesidades individuales de los estudiantes, resulta indispensable iniciar por el
diseño de planes de aprendizaje personalizados. Es decir, los planes educativos no pueden
ser iguales para todos indistintamente de sus condiciones cognitivas, psicológicas, sociales y
físicas; deben responder a las necesidades de cada sujeto que aprende para que sean
efectivos.
En este sentido, para diseñar un plan de aprendizaje personalizado, es fundamental
establecer las herramientas que facilitan ejecutar esta tarea, para ello, la estrategia contempla
cuatro componentes fundamentales, a saber: Obtención de información, Planteamiento de
objetivos educativos, Evaluación en base a la diversidad y Selección de recursos. La
implementación y evaluación, si bien son aspectos esenciales, no necesariamente forman
parte de la estrategia en términos estructurales. Sin embargo, se desarrollan para garantizar
eficiencia y efectividad.
Elías Chulde / Verónica Suarez / Anabel Simbaña / Nathaly Chisaguano / Wendy Espinosa
Fundación Internacional para la Educación, la Ciencia y la Tecnología, FIECYT
103
- La obtención de información, básicamente implica la evaluación de necesidades, a través
del conocimiento a los estudiantes en varios niveles, para esto, implementa procesos de
autoevaluación.
Según Gabarda-Méndez y Colomo-Magaña (2019) es un mecanismo educativo que
permite conocer la manera en cómo los estudiantes perciben y se involucran con su proceso
de aprendizaje. Por tanto, deberá ser elaborada pensando en identificar aspectos como: estilo
de aprendizaje, intereses, metas y objetivos de cada estudiante. Asimismo, para determinar
el nivel de dominio de conocimientos y habilidades del estudiantado, se opta por la
implementación de la evaluación diagnostica, misma que es recomendable efectuar al inicio
del ciclo escolar, tal como lo plantea Vera-Arcentales (2020).
- Los objetivos educativos, proporcionan una mirada clara sobre los procesos de enseñanza
y aprendizaje, debido a que identifican las metas que persigue cada sujeto. ngase en
cuenta que, los estudiantes indistintamente de su edad y otras condiciones, son portadores
de una cultura precedente, lo cual, debe tenerse en cuenta en todos los procesos educativos.
En este sentido, esta evaluación facilita al docente la adaptación y ajuste de los
procesos pedagógicos, recursos y estrategias que implementará durante sus clases. De igual
manera, dota a los estudiantes de apoyo y guía durante su aprendizaje, ya que, les permite
comprender de manera clara lo que se efectuará, como se efectuará y qué se espera en
términos de aprendizaje. Parini (2005) refiere a los principios de los objetivos SMART (por
sus siglas en inglés), según explica, desarrollados por George Doran para implementarlos en
la educación:
En tal sentido, los objetivos deberían ser específicos, definidos y claros; medibles,
establecer metas y criterios para valorar el nivel de consecución; alcanzables y reales,
considerando los recursos a disposición, así como, el nivel de dominio de los contenidos y
habilidades de los estudiantes; relevantes y adecuados a los intereses y metas a largo plazo,
es decir, que los logros establecidos deben ser significativos y contribuir con la experiencia
educativa; y temporales, es decir, su cumplimiento debe estar definido y permita al docente
guiar el proceso de aprendizaje e implementar recursos y herramientas en base a los estilos
de aprendizaje.
Como se puede apreciar los objetivos bajo el modelo SMART facilitan la creación,
estructuración y entendimiento de las metas educativas planteadas, pues dotan al docente
de información relevante, así como una visión clara del proceso de enseñanza. Del mismo
modo, piensa en el estudiantado y le proporciona una perspectiva idónea sobre lo que será
su proceso educativo.
- La evaluación en base a la diversidad, constituye una parte fundamental del proceso
educativo ya que permite comprender el nivel de progreso de los estudiantes respecto de su
aprendizaje, así como, también identificar las áreas de mejora.
Para ello es preciso que la elaboración este pensada en la diversidad de los
estudiantes. Las evaluaciones sumativas no son la mejor opción al momento de determinar
el progreso académica, debido a que esta herramienta está ligada con la educación
tradicional, en donde los estudiantes son sujetos pasivos, de igual manera este tipo de
evaluaciones tratan de medir el logro académico mediante una nota, sin brindar el suficiente
valor al aprendizaje.
Por su parte, Valdez-Valdez et al. (2023), sugiere el uso de evaluaciones formativas
para promover la participación activa del estudiante, así como, de la recolección de
información respecto de su progreso académico, lo que permite al docente ajustar la
enseñanza en base a estos puntos de refuerzo. Como se puede observar una de las
características principales de la evaluación formativa la adaptabilidad respecto a las
necesidades del alumnado. De igual manera un aspecto a destacar en este contexto, es la
generación de retroalimentación formativa (Anijovich, 2019).
- La selección de recursos, que de acuerdo con Coll (2020) debe basarse en los intereses y
necesidades del alumno, así como, en las experiencias durante su desarrollo académico y
social.
Estrategias para implementar la personalización del aprendizaje en aulas activas
Revista Científica Retos de la Ciencia. 1(4). Ed. Esp. 99-114.
104
En ese sentido, debe existir la relación suficiente con el contexto cultural, social, hobbies y
demás situaciones de la vida del sujeto que aprende, para ello, explorar el interés y las metas
de los estudiantes resulta primordial. Los recursos deben ser variados y flexibles para
adaptarse a las situaciones específicas del contexto. Asimismo, el uso de recursos físicos y
digitales dependerá en gran medida de las necesidades estudiantiles en concordancia con
sus intereses y motivaciones. En ese mismo orden de ideas, estrategias metodológicas y
didácticas deben estar encaminadas a la estimulación de la curiosidad, el desarrollo de la
autonomía y garantizar la participación activa durante el proceso enseñanza aprendizaje.
2.2. Creación de contenido adaptativo
Entre los retos de mayor envergadura de la educación está la posibilidad de mantener el
interés y motivación del estudiantado por las distintas aéreas del conocimiento. Cobo-Romaní
y Moravec (2011), argumentan que una de las maneras para llegar a los estudiantes es la
comprensión de sus intereses, metas y objetivos que poseen respecto a su proceso de
aprendizaje. En tal sentido, la adaptación de los contenidos objeto de estudio juega un rol
esencial, lo cual, debe estar centrado en los estilos de aprendizaje de cada sujeto, es decir,
en la manera de aprender. Esta tarea puede resultar, en cierta medida compleja, pero con la
aparición de nuevas herramientas digitales y el desarrollo de tecnologías para la educación,
es posible agilizar los procesos de adaptación a las verdaderas necesidades.
Para Cabero-Almenara (2008) las TICs representan un avance importantísimo en la
educación, ya que, crean ambientes educativos inclusivos y contenidos adaptados a la
diversidad de intereses y necesidades. Benefician inconmensurablemente a la
personalización del aprendizaje por su versatilidad y ubicuidad. Según el autor, algunos
beneficios generales de las TICs son: motivación, aprendizaje activo (centrado en el
estudiante), flexibilidad y accesibilidad a contenidos, actividades y recursos educativos.
Los referidos beneficios pueden variar en dependencia del tipo de herramienta que se
incorpore al proceso de aprendizaje, pudiendo ser las Plataformas de Gestión del Aprendizaje
(LMS), Software de Aprendizaje Adaptativo, Recursos Educativos Abiertos, Tecnologías de
Realidad Aumentada y Herramientas de Evaluación en línea, entre otras.
Las Plataformas de Gestión del Aprendizaje, se caracterizan por mejorar la
distribución de los cursos o materias, así como, de los contenidos o recursos que se
implementan en los diferentes programas educativos. Asimismo, fortalecen el desarrollo de
competencias, la interacción y la comunicación entre los usuarios. Por tanto, se trata de
recursos que poseen una capacidad inconmensurable para adaptarse a las necesidades
educativas. Actualmente los sistemas con mayor acogida y de mayor capacidad
implementados en los sistemas educativos son los programas e-Learning. De acuerdo con
Boneu (2007), se destacan 4 características básicas, de estas plataformas:
- Interactividad, que favorece al aprendizaje participativo mediante el desarrollo de la
conciencia del estudiante con respecto a su rol como protagonista de su propio aprendizaje.
- Flexibilidad, dado que tiene la facilidad para adaptarse a los distintos niveles, planes
de estudio, contextos institucionales, contenidos y recursos. Así como también, a los
intereses, necesidades y motivaciones de cada estudiante.
- Escalabilidad, ya que, puede incrementar o disminuir el número de usuarios según
las necesidades contextuales.
- Estandarización, crear cursos o programas educativos se deben basar en estándares
(SCROM, xAPI, IMS) aceptados por la comunidad educativa, lo cual, favorece a la
interoperabilidad, reutilización y durabilidad de los cursos.
Por su parte el Software de Aprendizaje Adaptativo permiten mejorar la experiencia
educativa mediante el ajuste de contenidos y actividades en tiempo real o sobre la marcha.
Grant y Basye (2014), afirma que esto resulta posible gracias a los sistemas de
procesamiento y análisis de datos, con lo cual, da lugar a que los estudiantes avancen en el
proceso de aprendizaje de manera personalizada. De igual manera, destáquese que, estos
Elías Chulde / Verónica Suarez / Anabel Simbaña / Nathaly Chisaguano / Wendy Espinosa
Fundación Internacional para la Educación, la Ciencia y la Tecnología, FIECYT
105
sistemas compaginan perfectamente con los LMS, por tanto, pueden ser incorporados de
conjunta.
Las TICs facilitan el acceso a los Recursos Educativos Abiertos, frente a esto, la
UNESCO (2019), considera que estos recursos o materiales educativos (contenidos,
información, investigaciones, producción audiovisuales, y cualquier formato publicado bajo
licencia abierta), al publicarse bajo esta modalidad no tienen valor económico alguno, de ahí
que, permiten eliminar las barreras económicas y principalmente educativas de los
estudiantes e incluso de profesorado y otras personas interesadas en ampliar sus
conocimientos. Los recursos abiertos, potencian el aprendizaje autónomo, ya que a más de
ser de fácil adaptabilidad, con mínimos ajustes posibilitan la construcción del conocimiento
de manera sencilla.
De manera similar, las Tecnologías de Realidad Aumentada son modos muy
interesantes para implementar las Tics a la educación. Estas, refieren a aquellas tecnologías
que permiten combinar elementos de la realidad y la virtualidad posibilitando mejores
experiencias en el contacto con los contenidos objeto de estudio. Según Ruiz-Torres (2011),
una de las primeras formas con las que se demostró el valor didáctico de esta tecnología fue
la creación de los libros aumentados, los cuales, hicieron posible la implementación de
gráficas interactivas y en 3D sobre los textos académicos para captar la atención del
estudiantado y ampliar las posibilidades de aprendizaje.
Estas tecnologías han sido también, implementadas en museos para acceder a los
diferentes salones, desde un computador o un celular con conexión a internet. El referido
recurso, presenta varios beneficios en la educación, sin embargo, en la actualidad ha sido
superado por la realidad aumentada adaptativa, que, Según Tenemaza et al. (2014) tiene la
capacidad de ligarse con el contexto real y actual del usuario, adaptándose a sus intereses y
necesidades personales.
Conjuntamente con el contenido adaptativo, la implementación de herramientas de
evaluación en línea, permite la recolección y análisis de datos de los resultados académicos
de los estudiantes. Estos recursos, dotan al docente de la información relevante y necesaria
para ajustar la enseñanza y realizar actividades de refuerzo sobre la marcha o en tiempo real.
Laurillard (2012), afirma que las evaluaciones en nea facilitan la elaboración de pruebas o
exámenes enfocándose en las necesidades específicas y los estilos de aprendizaje de los
estudiantes, lo cual, da lugar a la retroalimentación y refuerzo académico de manera
pertinente. De ahí que, a continuación, se presentan las principales características de las
tecnologías de la Información y la Comunicación aplicadas a la educación.
Tabla 1
Características de algunas tecnologías de la Información y la Comunicación aplicadas a la educación
Herramientas
Características
Aplicaciones, sistemas o
programas
Plataformas de Gestión
del Aprendizaje (LMS)
Flexibilidad, interactividad, facilita el seguimiento
del aprendizaje.
Moodle, Blackboard, Google
Classroom, Canvas
Sistemas e-Learning
Fácil accesibilidad a contenidos y actividades.
Mayor interactividad de los usuarios, mejora en
los procesos de evaluación y seguimiento al
alumnado.
Coursera, Edx, Udemy,
Linkedln Learning
Software de
Aprendizaje Adaptativo
Personalización, capacidad de análisis de datos,
interacción de los usuarios e implementación de
metodologías centradas en la gamificación.
Kneeton, DreamBox, Smart
Sparrow
Recursos Educativos
Abiertos, REA
Libre acceso a contenidos, colaboración entre
docentes, investigadores, estudiantes y otros
interesados. Desarrollo autónomo y autodirigido.
OER Commons, OpenStax,
MIT OpenCourseWare
Tecnologías de
Realidad Aumentada
Aprendizaje interactivo y dinámico, aprendizaje
práctico, información para mejorar la experiencia
educativa.
AR Flashcards, Zappar, Quiver
Herramientas de
Evaluación en línea
Evaluación automatizada para atender a la
diversidad, retroalimentación inmediata.
Google Forms, Kahoot!
Socrative
Estrategias para implementar la personalización del aprendizaje en aulas activas
Revista Científica Retos de la Ciencia. 1(4). Ed. Esp. 99-114.
106
2.3. Fomento de la autonomía del estudiante
La educación no solo se centra en transmitir información a los estudiantes, o que estos, se
limiten al desarrollo de habilidades o destrezas relacionadas con los contenidos de un pensum
académico generalmente impuesto por el sistema. Los procesos de formación del ser humano
deben contemplar el desarrollo y la potenciación de habilidades indispensables para la vida,
lo cual, se da sobre las bases de la autonomía del sujeto. Los estudiantes autónomos, están
en la posibilidad de guiar su propio aprendizaje de manera independiente e influir en el
aprendizaje de los demás. Álvarez (2015), considera que la autonomía es una capacidad
humana ligada a la responsabilidad y la independencia del sujeto.
En sus estudios, Raz (1988) destaca que una persona es autónoma cuando evidencia
decisiones relevantes a partir de una variedad de posibles elecciones a disposición y que
pueden ser tomadas de acuerdo con sus necesidades o requerimientos. Kamii y pez
(1982), destacan dos tipos de autonomía: la primera, de carácter moral; y la segunda, de
carácter intelectual. La autonomía moral, permite a las personas regular sus modos de actuar
en función de sus consideraciones relacionadas con lo bueno o lo malo, es decir, en base al
razonamiento y la reflexión respecto de los valores y principios sociales. El mismo autor afirma
que uno de los problemas que posee la educación moral es la presencia de premios o castigos
en relación con determinadas actitudes de los niños. En ese sentido, los estudiantes actuarían
de una manera u otra para evitar sanciones o castigos; mientras que, incurrirá en otros actos
para obtener posibles beneficios. En este sentido, no se habla de autonomía, sino, de una
moral heterónoma impuesta por un superior.
De ahí que, la educación debe buscar la creación de espacios idóneos para que los
estudiantes desarrollan de manera libre su autonomía (no libertina), lo cual, no excluye la guía
y orientación del profesorado. Asimismo, se espera que la educación estimule el pensamiento
de los estudiantes para que sean estos los que mediante la reflexión, creen su propia
estructura de valores morales y estén conscientes para incluir acción de mejora oportuna.
Respecto a la autonomía intelectual, Kamii y López (1982) argumentan que refiere a
la capacidad de distinguir lo “falso” de lo “verdadero” entre un conjunto de información de
distinta naturaleza. De manera similar a la autonomía moral, posee su lado heterónomo, el
cual refiere a considerar “cierta” determinada información, tras la consideración al emisor
como un docto, conocedor o superior, incluso, hay personas que tienden a creer argumentos
ilógicos. Estas dificultades se acentúan aún más, cuando los docentes actúan de manera
autoritaria ante un error o equivocación del alumno, corrigiéndolo enérgicamente y de
inmediato, o en otras circunstancias cuando los estudiantes con callados y categorizados por
los docentes ante sus argumentos.
Una manera o modo de estimular el razonamiento y la reflexión del estudiantado, es
darle la posibilidad de identificar sus propios errores y comprender los motivos por los cueles
llegó a determinado razonamiento. Se trata de incluir en el proceso educativo un
cuestionamiento didáctico como instrumento para promover el aprendizaje. Esta técnica,
impulsa un actuar libre y autónomo de los estudiantes y su expresión firma de los
razonamientos que le han motivado. Desde ahí que, se busca que sean los propios
estudiantes los que comprendan sus errores y eviten caer en la misma equivocación en
circunstancias posteriores, generalmente, en evaluaciones y trabajos o tareas individuales,
entre otras posibilidades relacionadas con el desarrollo del conocimiento.
En el desarrollo de la autonomía, los trabajos colaborativos juegan un rol esencial,
especialmente, aquellos que estimulan el intercambio de ideas o pensamientos, entre otros,
los debates, discusiones, el aprendizaje basado en problemas, el aprendizaje basado en
proyectos y demás metodologías activas y participativas que no solo enriquecen el
aprendizaje de contenidos curriculares, sino que potencias las habilidades sociales
necesarias para interactuar con solvencia y pertinencia en la sociedad del Siglo XXI.
Por consiguiente, la educación y particularmente los docentes deben enfocarse en
desarrollar competencias y habilidades que permitan a los estudiantes gestionar su forma de
aprender, mediante la investigación, la selección e implementación de información en la
Elías Chulde / Verónica Suarez / Anabel Simbaña / Nathaly Chisaguano / Wendy Espinosa
Fundación Internacional para la Educación, la Ciencia y la Tecnología, FIECYT
107
resolución de problemas educativos, personales o sociales. A esta autogestión académica se
la denomina aprendizaje autónomo. En este contexto, Pimienta y Salazar (2006), refiere a la
capacidad de las personas para comprender la necesidad de desarrollar habilidades que les
permitan gestionar su propio desarrollo intelectual, lo cual, es posible gracias al impulso de la
propia voluntad del sujeto.
Para que sea posible el desarrollo del aprendizaje autónomo resulta indispensable
que los estudiantes alcancen habilidades de autorregulación, gestión de tiempo y
autoevaluación. Respecto de estos aspectos se puede argumentar que permiten al sujeto
monitorear su proceso académico. Zimmerman y Schunk (1989), plantean que el autocontrol
del aprendizaje permite mejorar el nivel de rendimiento académico, debido a que las personas
implementan métodos de aprendizaje sistemáticos, que practicante, son las estrategias o
técnicas para adquirir conocimientos o dominar habilidades de manera ordenada y
estructurada.
Resulta importante que los estudiantes se adapten a nuevos contenidos, temáticas y
contextos educativos que pueden emerger en la realidad educativa. Boekaerts y Corno
(2005), plantean que la autorregulación es medida y apreciable mediante la consecución de
los objetivos académicos y las metas propuestas por los mismos estudiantes, durante un
periodo establecido. En este sentido, la autorregulación y el autocontrol influyen
significativamente en el rendimiento académico, a partir de los aprendizajes construidos.
Deming (1989), inspirado en Shewhart populariza el ciclo PDCA o Ciclo de Deming
para guiar el proceso de aprendizaje a partir de la gestión del tiempo y la autoevaluación
como habilidades básicas para el aprendizaje autónomo. El método funciona de la siguiente
manera:
a. Planificación de las actividades de aprendizaje por parte de los estudiantes, para ello, es
fundamental identificar y establecer las metas y objetivos que se desean alcanzar en
actividades puntuales o incluso en el ciclo escolar. De igual manera resulta fundamental
precisar los recursos y métodos que se usarán para el desarrollo de las tareas. Se recomienda
usar cronogramas de actividades para facilitar el desarrollo de las acciones.
b. Desarrollo o aplicación de las actividades planificadas, en base al cronograma o plan de
estudios. Es en esta fase donde los estudiantes realizan actividades académicas como:
lectura, resolución de problemas, investigaciones, preguntas al docente respecto a las
temáticas desarrolladas, entre otras.
c. Verificación del nivel de consecución de los objetivos, que se realiza luego de que se ha
concluido la unidad temática o un cierto grupo de actividades. Esto permite destacar aquellos
aspectos en los que una persona se desenvolvió de manera adecuada, en este caso, los
temas o contenidos que domina y las habilidades que han mejorado o adquirido. Asimismo,
los estudiantes pueden identificar áreas de mejora y tomar las acciones más adecuadas. Se
debe destacar que esta fase demanda de reflexión y autocrítica respecto de los esfuerzos
realizados durante el proceso de aprendizaje.
d. Actuación, para la respectiva corrección de los errores cometidos, esto se da luego del
proceso de reflexión. Para ello, se pueden implementar estrategias direccionadas a enmendar
las falencias o fortalecer las áreas en las que no se obtuvo un resultado satisfactorio. Una vez
terminado el proceso PDCA se vuelve a empezar, es decir, no concluye, por ser un ciclo, s
que un proceso lineal.
Para mantener activa la autorregulación del aprendizaje y el método elegido para
desarrollar los procesos educativos concretando de manera solvente el aprendizaje, es
necesario que el docente motive y genere una conexión emocional respecto de los
estudiantes respecto de su educación, a través de trabajos individuales, grupales y
evaluaciones, entre otras actividades educativas. Corno (1989) señala que la motivación se
encarga de brindar el impulso o intención de hacer las cosas. Es de comprender que, vincular
las emociones con los procesos educativos, permite crear una conexión individual entre la
educación y los estudiantes, lo cual, influye significativamente en el nivel de compromiso e
interés del alumno.
Estrategias para implementar la personalización del aprendizaje en aulas activas
Revista Científica Retos de la Ciencia. 1(4). Ed. Esp. 99-114.
108
Esta convergencia (educación-emociones-estudiantes), abarca procesos cognitivos,
psicológicos, afectivos y conductuales; por ende, es importante que los docentes creen
espacios idóneos para el desarrollo de las actividades educativas y de esta manera
garanticen el desarrollo de experiencias educativas satisfactorias, pero sobre todo,
significativas (positivas), para que estimulen y aseguran la implicación del estudiantado en su
proceso de aprendizaje (Bello y Velázquez ( 2007).
Existen varias actividades que permiten desarrollar la autonomía de los estudiantes,
estas pueden ser de carácter individual o grupal. González (2019) recomienda la elaboración
de Portafolios de Aprendizaje Personal, debido a que esta herramienta tiene como finalidad
el mejoramiento de la educación (enseñanza aprendizaje), a través del desarrollo de
habilidades de organización, control y seguimiento de los procesos y actividades efectuadas
durante un periodo académico.
En se sentido, Zubizarreta (2009) afirma que los portafolios se basan en tres principios
fundamentales: documentación del aprendizaje mediante las actividades académicas
efectuadas (tareas, evaluaciones, ensayos, entre otras), reflexión de las actividades
(autoevaluación respecto del desempeño demostrado en el cumplimiento de las actividades)
y trabajo colaborativo compañeros y entre estos con los docentes.
Actualmente existen dos maneras para desarrollar un portafolio, a saber: forma
tradicional (física) y digital en las plataformas educativas en línea. Barrett y Garrett (2009),
destacan que el uso de los portafolios digitales o E-portafolios, ya que, garantizan una mejor
recopilación de información, control y seguimiento de los avances académicos. De manera
similar, refieren a que en algunas instituciones educativas no solo abogan por el uso del
portafolio en la etapa educativa, sino, que deben implementarse en todos los ámbitos y
durante toda la trayectoria de la educación y laboral. Un ejemplo de esta aplicación es el
portafolio de Minnesota, que tiene un enfoque de inserción laboral.
Según González (2019), algunas instituciones y modos en de implementar los
portafolios y las contribuciones de estas herramientas en el desarrollo de habilidades y
conocimientos. Cebrián de la Serna (2011), señalan que en los procesos educativos deben
emplearse espacios de interacción, ya que permiten no solo el paso de información (textos,
videos, imágenes, entre otros), sino, que trasciende del nivel de colaboración al ámbito
reflexivo y critico respecto de las ideas de cada persona, siendo aquí, los portafolios recursos
con importantes aportes.
Cebrián de la Serna (2011), resalta también en uso del E-portafolios y la
implementación de espacios colaborativos, es el desarrollo de competencias comunicativas,
las cuales, facilitan la interacción de las personas. Entonces, pueden crearse redes de
colaboración académica con personas de diferentes localidades y compartir planificaciones,
metodologías de aprendizaje, así como también, crear agendas compartidas. Es decir, se
trata de tener el apoyo de colegas y otros sujetos a través de los E-portafolios para elevar el
desempeño personal y en sentido más amplio institucional y posteriormente, social. En ese
mismo sentido, Tur y Urbina (2016) destacan que a más de adquirir competencias digitales
facilita el aprendizaje de habilidades metacognitivas.
Retomando las ideas sobre el desarrollo de la autonomía del estudiante, los trabajos
o actividades colaborativas juegan un rol fundamental. A través de debates, puede
favorecerse en ltiples aspectos o aristas del conocimiento. Vega (2007), señala que los
debates son prácticas educativas que mediante el dialogo y una comunicación idónea (clara
y efectiva) en la construcción de nuevos conocimientos. Por tanto, estamos ante una práctica
pedagógica que estimula el aprendizaje y las habilidades comunicativas.
Rangel-Hinojosa (2007), señalan que en los trabajos colaborativos no solo se
promueve el desarrollo de destrezas comunicacionales (expresión oral y corporal), sino que,
se influye profundamente en el desarrollo educativo de las personas, ya que, se está
estimulando el pensamiento crítico y reflexivo en las actividades de análisis, valoración y
construcción de juicios de valor. Como se puede apreciar, los debates permiten profundizar
diversas posturas (temáticas), analizarlas y contraponerlas con ideas opuestas. De ahí que,
para una correcta aplicación y desarrollo de la actividad es necesario una planificación y
Elías Chulde / Verónica Suarez / Anabel Simbaña / Nathaly Chisaguano / Wendy Espinosa
Fundación Internacional para la Educación, la Ciencia y la Tecnología, FIECYT
109
estructuración de la misma, esto permitirá a los estudiantes comprender los objetivos, motivos
y sobre todo preparar los fundamentos que apoyaran su postura. Ayala-García (2020)
recomienda usar una estructura formal siendo esta la siguiente:
a. Exposición de las ideas principales de cada grupo participante en el debate.
b. Cada grupo participante emite sus opiniones respecto a las ideas contrarias e incluso,
frente a las ideas confluyentes. En este proceso se puede estructurar preguntas aclaratorias
de acuerdo con las necesidades.
c. Replicas, preguntas y respuestas respecto de las ideas y fundamentos presentados por
cada una de las partes. En esta etapa debe surgir el control de emociones y el dominio de los
contenidos debido a que se deberá presentar y “defender” los puntos de vista mediante
argumentos lógicos y de manera contundente.
d. Se da apertura a las opiniones y preguntas del público, lo cual, continúa dinamizando el
debate.
e. El moderador recapitula y resume todas las posturas, debe resaltar las principales, así
como también, los fundamentos expuestos. De esta manera se da por terminada la actividad.
Ayala-García (2020) destacan que, la finalidad del debate no es establecer o verificar
los puntos de vista correctos y determinar al grupo ganador, sino más bien, despertar la
curiosidad del público respecto a las temáticas expuestas y tras finalizar la actividad surjan
cuestionamientos e investigaciones por iniciativa de los participantes. Es decir, se está
buscando la posibilidad de comprender la información objeto de estudio de una manera cada
vez más amplia.
Como se puede apreciar el desarrollo de la autonomía es fundamental dentro de la
educación, dado que permite a los estudiantes adquirir habilidades de autogestión y
autorregulación, así como, de responsabilidad respecto a su propio aprendizaje. Jones e Idol
(1990), argumenta que la educación no solo debe centrarse en la idea ambigua de trasmitir
información, sino que esta, debe enfocarse en ayudar a los estudiantes a adquirir las
habilidades y competencias esenciales para aprender. Para ello, es fundamental el apoyo y
guía docente, quien deberá idear y recomendar actividades que potencien la autonomía del
sujeto en los procesos educativos, pero, para la vida en su más amplia significación y sentido.
2.4. Colaboración y aprendizaje entre pares
Siguiendo con las estrategias para implementar la personalización del aprendizaje (temática
de la presente investigación), en este apartado se aborda la colaboración y el aprendizaje
entre pares. Barkley et al. (2012), analiza que el trabajo colaborativo refiere a las actividades
desarrollas en parejas o en grupos para efectuar una tarea establecida. UNIR (2024), amplia
el concepto señalando que hace referencia a un enfoque educativo centrado en la realización
de actividades en grupo, donde prima la participación activa de sus miembros, así como
también, la colaboración en el desarrollo de actividades. Desde este enfoque podría decirse
que el trabajo colaborativo permite la adquisición y desarrollo de habilidades y destrezas
como: trabajo en equipo, expresión oral y escrita, desarrollo de ideas, pensamiento crítico y
la resolución de problemas, que entre otros, resultan de fundamental importancia en la
educación y más allá de esta, en la vida cotidiana de cada sujeto.
En este mismo marco de ideas, la sociabilidad estudiantil y el desarrollo de habilidades
sociales resultan fundamentales para el desempeño y cumplimiento de actividades, de a
que, es inevitable no pensar en el constructivismo social. Matthwes (1996) citado en Labrador-
Piquer y Andreu-Andrés (2014) argumenta que el trabajo colaborativo tiene su base en la
sociedad, dado que, los saberes o conocimientos se desarrollan en grupo. En este caso, en
los procesos de colaboración entre estudiantes, así como, entre estos y docentes e incluso
otros participantes del hecho educativo. Sin duda, en la interacción existen mayores
posibilidades para que los estudiantes otorguen significados a las actividades que realizan
como un mecanismo o medio para la construcción de aprendizajes.
Estrategias para implementar la personalización del aprendizaje en aulas activas
Revista Científica Retos de la Ciencia. 1(4). Ed. Esp. 99-114.
110
Bruffee (1999) aboga por el uso del trabajo colaborativo como un enfoque educativo, debido
que busca eliminar la dependencia estudiantil de la figura del docente. El autor menciona que
dentro de la educación tradicional, la figura del docente es vista como una autoridad que
monopoliza la educación, dado que es el encargado de organizar y distribuir los contenidos,
actividades y evaluaciones, dejando al estudiante como un ente completamente pasivo
(receptor y cumplidor). A través de este enfoque, el profesorado abandona la perspectiva
tradicional y pasa a formar parte de la construcción del aprendizaje.
En este sentido, el axioma del aprendizaje colaborativo radica en que el conocimiento
se construye en la sociedad, mediante la interacción de los miembros de un grupo es posible
el intercambio, confrontación y consenso de ideas y pensamientos, lo que permite consolidar
y darte un valor a la información. De acuerdo con los análisis realizados, puede plantearse
algunas características indispensables de la colaboración en los procesos de aprendizaje.
Considerando que esta modalidad es grupal, se recomienda admitir el trabajo en parejas o
grupos pequeños, a el cumplimiento de roles y responsabilidades es visible y valorable
desde cualquier perspectiva.
- Colaboración en equipo, en los procesos de aprendizaje. Es decir, ningún estudiante se
encuentra solo, más bien, cuenta con el apoyo y colaboración de colegas de clase, así como
también del profesorado.
- Reparto de responsabilidades sustentado en la autonomía del sujeto. Cada estudiante
estudiante cumplirá un rol fundamental para el desarrollo de las actividades, así como
también, en la resolución de problemas. (UNIR, 2024). Respecto al rol del profesorado, se ha
manifestado anteriormente que cumplirá labores de guía y facilitador de los procesos
educativos.
- Participación y compromiso activo, dado que cada alumno tiene una responsabilidad, por lo
que, se incrementa su sentido de pertenencia al grupo.
- Diversidad de perspectivas, en base a los puntos de vista, las ideas y demás posibilidades
desde cada sujeto.
- Objetivo común, dado que, grupo efectúa sus labores con el fin de conseguir los resultados
o metas previamente establecidos.
Por su parte, Lucero (2003) desarrolla algunos elementos de esencial importancia
para propiciar el aprendizaje colaborativo o la colaboración en el aprendizaje. Se sustenta en
diferentes teorías y destaca que al ser humano le resulta en cierta medida fácil trabajar
colaborativamente cuando está debidamente organizado. La autora destaca:
- La interdependencia positiva, que surge como un elemento central, dado que potencia las
facultades de organización y funcionamiento del grupo designando los roles de cada
integrante. Es decir, se concede responsabilidades respecto a la ejecución de actividades
congruentes al objetivo que se ha planteado. Para que los grupos funcionen, es necesario
que exista confianza entre sus integrantes, así como, una interdependencia positiva entre
estos. De ahí que, todos los participantes de un grupo de apoyan mutuamente.
- La interacción, que es básicamente es la manera de relacionarse y comunicarse entre los
miembros del grupo. La interacción permite a los estudiantes apoyarse mutuamente durante
los procesos de aprendizaje. Es decir, si una persona no comprende o tiene dudas sobre
alguna temática, los miembros del grupo pueden auxiliarlo, explicarle de mejor manera e
incluso pueden generar un espacio de debate para mejorar las posibilidades de comprensión
del tema o temáticas abordadas.
- La contribución individual, si bien, cada miembro posee un rol en el grupo, no es suficiente
con el mero cumplimiento y entrega de su parte, sino que, los estudiantes deben ir más allá,
cada avance, descubrimiento o cuestionamiento debe ser presentado al grupo para decidir
de manera conjunta los beneficios que aporta la información, técnica o metodología a
implementar en su actividad. De igual menare, deben ser capaces de generar espacios de
comunicación idónea para facilitar el intercambio de aportes y contribuciones.
- Las habilidades personales y de grupo, elemento que se enfoca en el desarrollo y
potenciación de las habilidades que los estudiantes poseen al iniciar la actividad grupal. Es
decir, durante la ejecución de la tarea el equipo funciona como una especie de soporte y
Elías Chulde / Verónica Suarez / Anabel Simbaña / Nathaly Chisaguano / Wendy Espinosa
Fundación Internacional para la Educación, la Ciencia y la Tecnología, FIECYT
111
apoyo para que cada miembro mejore en sus habilidades académicas (investigación, análisis,
lectura, entre otras) y sociales (escucha activa, liderazgo, organización, entre otras), lo cual,
a su vez repercute en el rendimiento general del grupo, ya que, los estudiantes explotan sus
fortalezas y se apoyan mutuamente, respecto a sus debilidades.
Si bien la colaboración en el aprendizaje tiene diversas ventajas, no es menos cierto
que, podría presentar algunas desventajas. Santoveña et al. (2020), precisa que las
desventajas radican únicamente en el nivel de motivación e implicación del alumnado
respecto al proceso de aprendizaje, así como, en la ejecución de actividades grupales. Sobre
estos aspectos, autor señala que podría irradiar negatividad y dando lugar a conflictos, más
allá, de las simples controversias relacionadas con dos puntos de vista o perspectivas
diferentes.
En el caso de visibilizarse falta de motivación o implicación el alumnado, podría no
contribuir activamente en el desarrollo del aprendizaje, limitándose a hacer lo mínimo para
cumplir con sus responsabilidades, aunque se encuentre dentro del grupo. De igual manera,
al no estar relacionado directamente con la ejecución del trabajo, no aportará con información,
criterios u opiniones respecto de las metodologías, técnicas o recursos para mejorar el
trabajo. En este mismo sentido, se habla de la posible existencia de carencias comunicativas
y de apoyo al grupo.
Santoveña et al. (2020) identifica también, otras dos desventajas importantes, a saber:
la primera, refiere a la motivación vinculada con los intereses personales del alumno. Es decir,
es posible que una temática o materia en general, no sea de interés o el estudiante la
considere que no es de provecho para saciar sus curiosidades, lo cual, repercute en su
desempeño individual y grupal; la segunda, se relaciona con los recursos, metodologías o
técnicas a implantarse. Según el autor, al no existir restricción alguna respecto a la selección
de los todos para desarrollar y presentar el producto final, los alumnos tienden a usar en
reiteradas ocasiones un mismo todo, lo cual, debilita las posibilidades de desarrollar
nuevas habilidades, competencias y conocimientos.
Como se puede apreciar, la colaboración en el aprendizaje es importantísima, sin
embargo, presenta limitaciones relacionadas con el estudiante y su motivación, por lo que, es
indispensable que los docentes capten el interés y generen en el alumnado un sentido de
pertenencia con el grupo, estimulen la curiosidad mediante la presentación de contenidos
ajustados a las necesidades e interese reales, y sobre todo establezcan actividades
novedosas. Una técnica educativa que los docentes pueden implementar es el aprendizaje
entre pares, que de acuerdo con Hernández-Coliñir et al. (2022) es centrada en el
fortalecimiento y ayuda para la adquisición de conocimientos, experiencias y valores en
entornos de colaboran mutua.
Para profundizar en cierta medida en la técnica referida, Cota-Rivera (2019) se
pregunta: ¿Quiénes son los pares? y el mismo autor considera que se trata de todas las
personas que comparten la misma posición, en el caso de la educación y centrándonos en el
alumnado, serían los compañeros de aula, y estudiantes de otros paralelos que estén en el
mismo nivel o grado académico. De igual forma, se explica que el aprendizaje entre pares
funciona gracias a la interacción entre los estudiantes, mediante esta convivencia y
colaboración, es posible compartir experiencias, reflexiones, vivencias, así como también,
conocimientos, materiales, perspectivas y demás aspectos académicos. De ahí que:
- La interacción directa generada por la comunicación entre los estudiantes resulta esencial,
es decir, que mediante el dialogo, la discusión y el compartir escolar; es posible que los
alumnos aprendan y adquieran habilidades sociales y comunicacionales necesarias para su
adecuado desarrollo e interacción.
- La interdependencia positiva y la responsabilidad individual. Respecto a la primera, RECLA
(2023), platea que corresponde a una responsabilidad compartida entre los estudiantes,
debido a que el crecimiento educativo de un alumno repercuten significativamente en el
crecimiento de otro; y respecto a la segunda, cada sujeto asume responsabilidades
individuales dentro del grupo. Por tanto, esta posibilidad eleva el compromiso de cada sujeto
Estrategias para implementar la personalización del aprendizaje en aulas activas
Revista Científica Retos de la Ciencia. 1(4). Ed. Esp. 99-114.
112
respecto a mismo y a los demás. Entocnes, cada estudiante es responsable de su
aprendizaje y consecuentemente de su propio desarrollo.
CONCLUSIONES
Se asume como estrategia al conjunto de actividades que se desarrollan de manera
organizada y sistemática, en función del alcance de objetivos previamente establecidos, lo
cual concuerda con planteamientos de (Castillo Bustos, 2017). En ese sentido las
instituciones educativas para implementar la personalización del aprendizaje deben
desarrollar acciones debidamente planificadas considerando distintos aspectos como: talento
humano, recursos económicos y materiales, así como también, el tiempo adecuado.
Tras haber realizado un amplio estudio epistemológico, se encuentra que: el diseño
de planes de aprendizaje personalizados, la creación de contenido adaptativo, el fomento de
la autonomía del estudiante, y la colaboración y el aprendizaje entre pares, emergen como
estrategias efectivas y eficientes para la implementación de la personalización del aprendizaje
en aulas activas.
La implementación de la personalización del aprendizaje a través de las estrategias
analizadas en este trabajo tiene la posibilidad de potenciar la construcción del aprendizaje y
la formación integral del ser humano de manera autónoma, auto-dirigida, crítica y reflexiva
por parte de los estudiantes. Además, dada la naturaleza social de los procesos educativos
caracterizados por ser abiertos, flexibles y participativos conllevarán al desarrollo de
aprendizajes de carácter cognitivo o disciplinar, acomo también, de habilidades y destrezas
sociales, indispensables para interactuar con solvencia y pertinencia en la
sociedad del Siglo XXI.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Álvarez, S. (2015). La autonomía personal y la autonomía relacional. Análisis filosófico, 35(1),
13-26.
Anijovich, R. (2019). Orientaciones para la Formación Docente y el Trabajo en el aula:
Retroalimentación Formativa (Primera Edición). SUMMA. https://acortar.link/7AosWd
Arango, D., González, L., García, J., Luna, M., Cuatindioy, J., & Torres, D. (2020). Educación
virtual personalizada a estilos de aprendizaje y ABP: Una aproximación basada en
redes neuronales. Sistemas, Cibernética e Informática, 17(1), 84-89.
Ayala-García, P. (2020). El debate académico como herramienta educativa en la enseñanza
de las artes visuales. ARTSEDUCA. Revista electrónica de educación en las Artes,
26, 152-157. https://acortar.link/E85R2f
Barkley, E. F., Cross, K. P., & Major, C. H. (2012). Técnicas de aprendizaje colaborativo:
Manual para el profesorado universitario (P. Manzano, Trad.). Ministerio de Educación
y Ciencia : Ediciones Morata.
Barrett, H. C., & Garrett, N. (2009). Online personal learning environments: Structuring
electronic portfolios for lifelong and lifewide learning. On the Horizon, 17(2), 142-152.
https://doi.org/10.1108/10748120910965511
Bello, S., & Velázquez, L. (2007). La motivación y el cambio conceptual. Revista Cubana de
Química, 19(2), 67-70.
Boekaerts, M., & Corno, L. (2005). Self-Regulation in the Classroom: A Perspective on
Assessment and Intervention. Applied Psychology, 54(2), 199-231.
https://doi.org/10.1111/j.1464-0597.2005.00205.x
Boneu, J. M. (2007). Lataformas abiertas de e-learning para el soporte de contenidos
educativos abiertos. Universities and Knowledge Society Journal, 4(1), 36-47.
Bruffee, K. A. (1999). Collaborative learning: Higher education, interdependence, and the
authority of knowledge (2. ed). John Hopkins Univ. Press.
Cabero-Almenara, J. (with Córdoba-Pérez, M., & Fernández-Batanero, J. M.). (2008). Las TIC
para la igualdad: Nuevas tecnologías y atención a la diversidad (1a. reimp). MAD.
Elías Chulde / Verónica Suarez / Anabel Simbaña / Nathaly Chisaguano / Wendy Espinosa
Fundación Internacional para la Educación, la Ciencia y la Tecnología, FIECYT
113
Castillo Bustos, M. R. (2021). Técnicas e instrumentos para recoger datos del hecho social
educativo. Revista Científica Retos de la Ciencia, 5(10), 50-61.
https://doi.org/10.53877/rc.5.10.20210101.05
Castillo Bustos, M. R. C. (2017). Aprendizaje natural consciente del ser humano. Revista
Científica Retos de la Ciencia, 1(2), Article 2.
Cebrián de la Serna, Manuel. (2011). Los ePortafolios en la supervisión del Practicum:
Modelos pedagógicos y soportes tecnológicos. Revista de currículum y formación del
profesorado, 15(1), 91-107.
Chacón Corzo, M. A., Chacón, C. T., & Alcedo, Y. (2012). Los proyectos de aprendizaje
interdisciplinarios en la formación docente. 17(54), 877-902.
Cobo-Romaní, J.-C., & Moravec, J. W. (2011). Aprendizaje invisible: Hacia una nueva
ecología de la educación (1a ed. en papel limitada a 1000 ejemplares). Publicacions i
Edicions de la Universitat de Barcelona.
Coll, C. (with Esteban-Guitart, M., & Iglesias-Vidal, E.). (2020). Aprendizaje con sentido y valor
personal: Estrategias, recursos y experiencias de personalización educativa (1a ed).
Graó.
Corno, L. (1989). Volitional aspects of self-regulated learning. En Self-regulated learning and
academic achievement: Theory, research, and practice (pp. 191-225). Springer-
Verlag.
Cota-Rivera, B. (with Grijalva-Aragón, E., Lam-Félix, M., Manzanares-Martínez, S., &
Manzano-Torres, J.). (2019). Formación de Tutores para el Acompañamiento de
Docentes y Técnicos Docentes de Nuevo Ingreso (Secretaría de Educación y Cultura).
Secretaría de Educación y Cultura.
Deming, W. E. (1989). Calidad, productividad y competitividad: La salida de la crisis. Ed. Díaz
de Santos.
Gabarda-Méndez, V., & Colomo-Magaña, E. (2019). La autoevaluación como herramienta de
evaluación: Percepciones del proceso de aprendizaje de los estudiantes en prácticas
del Grado en Educación Primaria. REVISTA PRACTICUM, 4(1), 37-54.
https://doi.org/10.24310/RevPracticumrep.v4i1.9874
González, V. (2019). Portafolio personal de aprendizaje de las Matemáticas [Tesis de
Posgrado]. Universidad Politécnica de Madrid.
Grant, P., & Basye, D. (2014). Personalized learning: A guide for engaging students with
technology (First edition). International Society for Technology in Education.
Hernández-Coliñir, J., Molina-Gallardo, L., González-Morales, D., Ibáñez-Sanhueza, C., &
Jerez-Yañez, D. (2022). Características e impactos del aprendizaje entre pares en
estudios universitarios en ciencias de la salud: Una revisión sistemática. Revista
Clínica Española, 222(1), 44-53. https://doi.org/10.1016/j.rce.2021.02.005
Jones, B. F., & Idol, L. (1990). Dimensions of thinking and cognitive instruction. Lawrence
Erlbaum Associates.
Kamii, C., & López, P. (1982). La autonomía como objetivo de la educación: Implicaciones de
la teoría de Piaget. Infancia y Aprendizaje, 5(18), 3-32.
https://doi.org/10.1080/02103702.1982.10821934
Labrador-Piquer, M. J., & Andreu-Andrés, M. Á. (2014). Investigación-acción para conseguir
grupos colaborativos eficaces. Educatio Siglo XXI, 32(3), 75.
https://doi.org/10.6018/j/210991
Laurillard, D. (2012). Teaching as a design science: Building pedagogical patterns for learning
and technology. Routledge.
Lucero, M. M. (2003). Entre el trabajo colaborativo y el aprendizaje colaborativo. Revista
Iberoamericana de Educación, 33(1), 1-21. https://doi.org/10.35362/rie3312923
Parini, J. (2005). The art of teaching. Oxford University Press.
Pimienta, M., & Salazar. (2006). El portafolio como aporte al aprendizaje autónomo y la
evaluación integral en educación en línea. http://www.colombiaaprende.edu.co/
Rangel-Hinojosa, M. (2007). El debate y la argumentacion: Teoría, técnicas y estrategias (2a
ed). Trillas.
Estrategias para implementar la personalización del aprendizaje en aulas activas
Revista Científica Retos de la Ciencia. 1(4). Ed. Esp. 99-114.
114
Raz, J. (1988). The Morality of Freedom (1.a ed.). Oxford University PressOxford.
https://doi.org/10.1093/0198248075.001.0001
RECLA. (2023). Descubriendo la magia de la enseñanza entre pares: Aprendizaje
colaborativo en acción [Educativa]. Red de Educación Continua de Latinoamérica y
Europa. https://recla.org/blog/ensenanza-entre-pares/
Ruiz-Torres, D. (2011). Realidad aumentada, educación y museos. Revista de comunicación
y tecnologías emergentes, 9(2), 212-226.
Santoveña, S., Álvarez, B., & Bernal, C. (2020). Investigación e innovación en metodologías
digitales basadas en el aprendizaje conectado, activo y colaborativo. UNED -
Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Tenemaza, M., Ramírez, J., & De Antonio, A. (2014). Realidad Aumentada Adaptativa. 34(2),
1-11.
Tur, G., & Urbina, S. (2016). Collaboration in ePortfolios with Web 2.0 tools in initial teacher
training / La colaboración en eportafolios con herramientas de la Web 2.0 en la
formación docente inicial. Cultura y Educación, 28(3), 601-632.
https://doi.org/10.1080/11356405.2016.1203528
UNESCO. (2019). Recomendación sobre los Recursos Educativos Abiertos (REA).
Communication & Information. La Conferencia General de la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Paris - Frencia.
https://www.unesco.org/es/legal-affairs/recommendation-open-educational-
resources-oer?hub=785
UNIR. (2024). ¿Qué es el aprendizaje colaborativo y en qué se diferencia del cooperativo?
[Educativa]. UNIR REVISTA. https://www.unir.net/ciencias-
sociales/revista/aprendizaje-colaborativo/
Valdez-Valdez, L. S., Sánchez-Uscamayta, J. O., & Lescano-López, G. S. (2023). Evaluación
formativa: Retroalimentación, estrategias e instrumentos. Revista Educación.
https://doi.org/10.15517/revedu.v47i2.53987
Vega, R. (2007). Importancia del deba-te como herramienta educativa. Homines.
https://www.yumpu.com/es/document/read/34071672/importancia-del-debate-como-
herramienta-educativa-homines
Vera-Arcentales, F. O. (2020). La importancia del proceso de enseñanza-aprendizaje y la
evaluación diagnostica. , Revista Atlante Cuadernos de Educación y Desarrollo.
https://www.eumed.net/rev/atlante/2020/08/evaluacion-diagnostica.html
Zimmerman, B. J., & Schunk, D. H. (Eds.). (1989). Self-regulated learning and academic
achievement: Theory, research, and practice. Springer-Verlag.
Zubizarreta, J. (2009). The learning portfolio: Reflective practice for improving student learning
(2nd ed). Jossey-Bass.